En una entrevista con Var-matin, Tomás Albornoz abrió el archivo personal de su carrera y explicó cómo los momentos más difíciles terminaron siendo decisivos para su presente como apertura titular de Los Pumas y jugador clave del Toulon.
Formado en Tucumán RC, donde comenzó a jugar a los siete años, el tucumano se crió en un rugby de contacto y exigencia física que marcó su identidad. Ese recorrido, sin embargo, estuvo lejos de ser lineal. Su irrupción en los Jaguares se vio abruptamente interrumpida por la pandemia y, poco después, llegó uno de los tramos más complejos: entrenar durante años en la selección argentina sin tener continuidad en partidos oficiales.
“Fue realmente duro. Miraba el Rugby Championship sin jugar”, confesó. Con el tiempo, esa experiencia se convirtió en un aprendizaje profundo que hoy explica su madurez dentro de la cancha. “Eso hizo al jugador que soy ahora. Puedo jugar mi mejor rugby”.
En ese proceso, Felipe Contepomi ocupó un rol central como mentor, acompañándolo incluso en los momentos de menor exposición. Ya consolidado en el plano internacional, Albornoz también detalló los motivos que lo llevaron a fichar por Toulon, una decisión tomada tras escuchar a ex figuras del club y sentir desde adentro el peso de Mayol.
Hoy, con la camiseta 10 de Los Pumas y un rol protagónico en el Top 14, Albornoz mira hacia adelante convencido de que su techo todavía está lejos.








