NZ Rugby confirmó en las últimas horas que Robertson no continuará al frente del seleccionado neozelandés, poniendo fin a su proyecto de cuatro años que tenía como gran objetivo el Mundial de Australia 2027. La resolución llegó tras la revisión de fin de temporada 2025, en un contexto cargado de versiones sobre el malestar del plantel con el rumbo del equipo.
Uno de los rumores más fuertes surgió a partir de un informe del NZ Herald, que aseguraba que Savea estaba tan disconforme con la gestión que incluso evaluaba dejar Nueva Zelanda para jugar en Irlanda o Japón, lo que alimentó la idea de una crisis profunda dentro de los All Blacks.
Sin embargo, Kirk fue categórico: “Es una verdadera pista falsa pensar que Ardie influyó de alguna manera en esta decisión. No fue así en absoluto”.
El presidente de NZ Rugby explicó que durante la revisión postemporada los jugadores se expresaron con honestidad, pero descartó cualquier intento de “derrocamiento” del entrenador.
“Definitivamente no hubo una revuelta. Puedo afirmar con total certeza que no hubo ninguna revuelta por parte de los jugadores”, remarcó.
Según Kirk, las devoluciones del plantel fueron equilibradas y responsables: “Los jugadores fueron muy mesurados y reflexivos en sus respuestas. Siempre hay aspectos positivos y negativos. Es muy injusto decir que Ardie lideró algo. Para nada”.
En ese sentido, aclaró que Savea expresó opiniones personales, algunas compartidas por otros jugadores y otras no, pero siempre desde una postura individual y pensando en el bien del equipo.
Kirk, quien fue capitán de los All Blacks campeones del mundo en 1987, recordó además que no es ajeno a los momentos de tensión en el rugby neozelandés. En 1985 se negó a integrar la gira rebelde a Sudáfrica de los Cavaliers y un año más tarde lideró al seleccionado mientras los jugadores sancionados cumplían castigos, antes de ser removido como capitán tras perder una serie ante Australia.
Con este respaldo público, NZ Rugby busca bajar el ruido alrededor de la salida de Robertson y despegar al plantel —y especialmente a sus referentes— de una decisión que, según la dirigencia, fue estrictamente institucional.








