World Rugby realizará durante el próximo Torneo de las Seis Naciones un nuevo intento —considerado el más serio en años— por alinear el calendario internacional del rugby, un viejo anhelo del deporte profesional que vuelve a tomar fuerza tras los reiterados pedidos de Rassie Erasmus.
Según informó Midi Olympique, se llevarán adelante conversaciones clave a mediados de febrero en Londres, con la presencia de dirigentes de las principales potencias del rugby mundial. El objetivo: unificar las ventanas competitivas de los hemisferios norte y sur, algo que el rugby viene intentando sin éxito desde su profesionalización.
Entre las ideas que se analizan aparece una de alto impacto: trasladar el Rugby Championship a la misma ventana que el Seis Naciones, con un leve ajuste en el calendario europeo, que comenzaría dos semanas más tarde. De concretarse, sería la primera vez que ambos hemisferios disputen sus torneos principales de manera simultánea.
Las discusiones estarán lideradas por Agustín Pichot, ex capitán de Los Pumas y ex vicepresidente de World Rugby, quien representará a las naciones de SANZAAR: Argentina, Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica.
El debate se reavivó con fuerza en octubre del año pasado, cuando el head coach de los Springboks volvió a insistir públicamente con la necesidad de un calendario alineado.
“Creo que sería fantástico que todos pudiéramos jugar el Rugby Championship cuando se dispute el Seis Naciones”, afirmó Erasmus tras el anuncio de la gira Rugby’s Greatest Rivalry.
“Sería mucho más fácil medirnos, estar todos alineados y no tener a algunos países en pico de forma en noviembre y otros en junio. Además, los cambios de reglas serían más sencillos de implementar si todas las competiciones comienzan al mismo tiempo”, explicó.
Obstáculos y tensiones
El principal escollo para avanzar con la propuesta sería reubicar el Super Rugby Pacific dentro del calendario anual. Los contratos televisivos vigentes y la competencia con otros deportes en el hemisferio sur complican seriamente cualquier modificación en la estructura del torneo.
Aun así, el informe señala que las delegaciones llegarán a Londres con exigencias claras, pero también con voluntad de negociación, algo poco habitual en este tipo de debates.
MIDI Olympique califica este encuentro como el primer intento creíble en mucho tiempo de unir dos mundos, destacando que la cumbre refleja una renovada intención política de retomar un proyecto que el rugby profesional arrastra desde hace tres décadas.
La incorporación de franquicias sudafricanas al United Rugby Championship y a las competiciones europeas aparece como un factor clave que facilita la discusión.
Una eventual alineación permitiría ordenar las temporadas de clubes y selecciones, reduciendo la sobrecarga de partidos y mejorando la disponibilidad de los jugadores. Actualmente, muchos rugbiers sudafricanos y argentinos compiten prácticamente todo el año, mientras que selecciones de segundo nivel sufren la ausencia de jugadores clave en torneos internacionales.
Con calendarios sincronizados, World Rugby apunta a elevar el nivel del rugby de selecciones, garantizar la presencia de los mejores talentos y generar un producto más coherente y atractivo a escala global.







