La incertidumbre sacude al rugby galés. El head coach de Ospreys, Mark Jones, confirmó que los propietarios del club, Y11 Sport & Media, están en conversaciones para una posible compra de Cardiff, situación que fue comunicada en una reunión interna marcada por el malestar de los jugadores, algunos de los cuales se retiraron del encuentro.
La información fue transmitida el martes por el CEO del club, Lance Bradley, en una reunión con jugadores, entrenadores y staff. Según explicó Jones, se trató de la primera confirmación oficial del interés de Y11, luego de que trascendiera que el grupo es el postor preferido de la Unión de Rugby de Gales (WRU) para adquirir la franquicia del Arms Park.
“Lo que sabemos es que nuestros propietarios están interesados en discutir una posible compra de Cardiff. Están en conversaciones con la WRU y con el propio Cardiff, pero no tenemos claridad sobre cómo podría verse eso”, explicó Jones.
El anuncio generó distintas reacciones dentro del plantel. Jones confirmó que uno o dos jugadores abandonaron la reunión y que se canceló una sesión de entrenamiento grupal.
“No fue solo enojo. Hubo frustración, confusión y también miedo a lo desconocido. Eso genera ansiedad. Algunos jugadores necesitaban su espacio y es totalmente natural”, sostuvo el entrenador.
Posteriormente, referentes del equipo como Jac Morgan, Dewi Lake, Sam Parry, Dan Edwards y Gareth Thomas difundieron un comunicado en redes sociales en el que afirmaron que tanto la WRU como Y11 los dejaron ‘a oscuras’ respecto a la situación.
Jones respaldó públicamente a sus dirigidos: “Fue una iniciativa completamente de ellos. Como grupo decidieron qué querían decir. Eso habla de lo unidos que están. Los apoyo al 100%”.
La noticia también encendió alarmas entre los seguidores de Ospreys, en un contexto donde la WRU evalúa reducir las regiones profesionales de cuatro a tres. Jones reconoció que él mismo se enteró del interés de Y11 por la prensa.
“Lo más difícil es la incertidumbre. Escuchar filtraciones antes que una comunicación clara, y que nuestras familias se enteren por terceros, hace todo mucho más complicado”, señaló.
Según Jones, al menos en el corto plazo el club tiene asegurada su continuidad.
“Nos dijeron que Ospreys continuará durante la temporada 2026/27 y que los puestos de trabajo están garantizados por 18 meses. Nuestro acuerdo de financiación está firmado y debemos cumplirlo”.
Más allá de los plazos, el entrenador fue contundente sobre el rol del club en el rugby galés: “Ospreys tiene que ser parte del futuro. El rugby profesional en esta zona es enorme. Es un referente para los jóvenes y una aspiración clara para quienes quieren llegar a lo más alto”.
Mientras tanto, el equipo intenta enfocarse en su compromiso del United Rugby Championship ante Lions, este viernes en Bridgend.
“No es una preparación ideal. Perdimos un día de entrenamiento y hay distracciones, pero el grupo respondió con energía. Lo único que podemos controlar es nuestro rendimiento y la manera en la que representamos a la región”, concluyó Jones.








