En la antesala del debut de Gales ante Inglaterra en Twickenham, el capitán galés Dewi Lake habló sobre cómo el plantel ha atravesado semanas de incertidumbre vinculadas al futuro de los Ospreys, y aseguró que el equipo canalizará ese contexto en forma de “pura lucha y voluntad” dentro del campo.
La semana pasada, la Unión Galesa de Rugby (WRU) eligió a Y11, actual propietario de Ospreys, como su oferta preferida para hacerse cargo de Cardiff, una decisión que deja en duda el futuro de la franquicia más allá del final de la próxima temporada. No es la primera vez que los jugadores galeses afrontan un Seis Naciones con ruido externo, pero Lake cree que esta vez el grupo ha sabido transformar la adversidad en un factor de unión.
“Ha sido duro. No hay forma de esconderse de ello. Sabíamos que, tras las noticias de principios de año, esto podía llegar en algún momento, pero eso no lo hace más fácil de afrontar”, reconoció el hooker.
Lake explicó que el rugby se convirtió en un refugio frente a la inestabilidad institucional: “Lo más importante es que todavía había partidos por jugar. Eso nos dio algo en qué concentrarnos, más allá de todo lo que ocurría en segundo plano”.
Y añadió: “Sabemos que hay conversaciones en marcha. A veces somos parte de ellas, otras están por encima de nuestro nivel salarial. Nos mantienen informados y veremos qué sucede”.
Lejos de fracturar al plantel, la situación reforzó los lazos internos: “Esto nos ha unido más. La incertidumbre y la falta de estabilidad fuera del campo es algo que todos compartimos. Nos dio un punto de unión y fortaleció nuestra relación. Es positivo sacar algo bueno de una situación negativa”.
El debut frente a Inglaterra aparece como un escenario ideal para encender la motivación: “Empezar contra Inglaterra significa que probablemente ya hay suficiente combustible en el fuego”, señaló Lake. “Pero todo esto solo nos beneficiará en esta campaña”.
Con el foco puesto exclusivamente en el primer partido, fue claro: “Sabemos que hay cosas que resolver, pero ahora nos concentramos en el debut”.
Lake también reconoció que los últimos meses no fueron sencillos para el rugby galés: “Los últimos 12 a 18 meses nos han servido de motivación. Las cosas no salieron como esperábamos”.
La actuación combativa de los Ospreys frente a los Lions el último viernes en Bridgend fue señalada como ejemplo a seguir: “Hubo cosas que hicimos muy bien y otras que podemos mejorar. El clima no ayudó, pero desde el punto de vista de la lucha y la voluntad, eso es exactamente lo que buscamos llevar a Twickenham”.
Y fue contundente: “Eso es lo que traeremos”.
Con solo dos victorias en los últimos cuatro Seis Naciones desde el título de 2021, Lake habló con honestidad sobre las metas del equipo: “El éxito es subjetivo. Probablemente se refiera a ganar nuestros partidos en casa. Empieza ahí”.
Sin perder la ambición: “Me encantaría decir que ganaremos cinco de cinco y levantaremos el trofeo. No estaríamos aquí si ese no fuera el objetivo”.
Pero cerró con realismo: “Dos o tres victorias es un objetivo realista, pero cinco de cinco es el objetivo final”.








