El despido de Scott Robertson como entrenador de los All Blacks sigue generando repercusiones en Nueva Zelanda. En las últimas horas, jugadores del seleccionado y de los Hurricanes rompieron el silencio y se refirieron a una decisión que fue calificada como “inesperada”.
El wing Ruben Love, quien debutó en los All Blacks bajo la conducción de Robertson a fines de 2024, describió el cargo como “el trabajo más difícil de Nueva Zelanda” y destacó la capacidad del entrenador para unir al grupo a través de la cultura y los valores familiares.
“Le tengo mucho respeto a Razor. Siempre admiré su forma de generar unión y el énfasis que ponía en la familia”, señaló Love.
NZ Rugby resolvió liberar a Robertson pese a que su contrato se extendía hasta después de la Copa del Mundo de Australia 2027. Según la dirigencia, el equipo no transitaba la “trayectoria correcta”, aunque aún no se estableció una fecha para anunciar a su reemplazante.
Entre los nombres descartados aparecen Vern Cotter y Joe Schmidt, mientras que Jamie Joseph y Dave Rennie surgen como los principales candidatos a asumir el cargo.
Por su parte, Jordie Barrett evitó profundizar en la salida del entrenador y afirmó que su foco está puesto en la próxima temporada de Super Rugby Pacific con los Hurricanes.
Cam Roigard, recientemente renovado hasta 2029 con NZ Rugby, también expresó su respaldo a Robertson y remarcó su calidad humana: “Siempre se preocupó por el equipo. Es parte del deporte, pero es un gran tipo”.
Mientras continúa la búsqueda del nuevo entrenador, el plantel de los All Blacks intenta aislarse del ruido externo y enfocarse en un 2026 exigente, que incluirá una extensa gira por Sudáfrica.
stuff.co.nz








