Freddie Steward encendió el debate reglamentario en la previa del Torneo de las Seis Naciones. El fullback de Inglaterra considera que las actuales interpretaciones sobre las patadas disputables están perjudicando a los jugadores que van a disputar el balón en el aire y pidió una modificación concreta: prohibir el “aleteo” con una sola mano y exigir intentos genuinos de captura con ambas manos.
Con el Seis Naciones a punto de comenzar y con Steve Borthwick anticipando que Gales podría patear la pelota “50 veces” en su visita al Allianz Stadium, Steward sostuvo que hoy es más difícil que nunca asegurar una pelota aérea de forma limpia. Según el fullback inglés, las nuevas directrices han favorecido tácticas defensivas que buscan más estorbar que competir por la posesión.
“Probablemente sea más difícil que nunca tomar una pelota en el aire con esta nueva regla”, explicó Steward. “Un cambio que obligue a un intento real de atrapar la pelota sería muy positivo. Hoy es demasiado fácil que los wings se conviertan simplemente en una molestia”.
El jugador de Leicester Tigers, de 25 años, reconoció que la situación lo obligó a modificar su técnica, aumentando la velocidad, la altura del salto y el riesgo de contacto.
“Antes podía subir con menos velocidad y menos altura. Ahora tenés que ir al máximo y colocar bien la rodilla si querés bajar con la pelota”, señaló. “El aire dejó de ser un espacio seguro. Ahora casi esperás una colisión cada vez que saltás”.
Steward incluso admitió que, ante el aleteo defensivo, prioriza el impacto físico para disuadir a sus rivales. “Si un wing intenta aletear, suele dar la espalda. Entonces es como decir: ‘voy a intentar darte un rodillazo lo más fuerte posible’. Eso los hace pensar dos veces”.
Desde el punto de vista táctico, el aumento de pelotas aéreas abre la puerta a más contraataques y juego abierto, aunque todavía no se ha reducido la cantidad de patadas repetidas al fondo del campo. Por el contrario, Steward anticipa que el Seis Naciones 2026 podría tener aún más juego aéreo disputado.
“Vamos a ver muchos jugadores ‘de arriba y abajo’. Las patadas disputables se convirtieron en una herramienta clave. Los equipos están siendo inteligentes, colocando jugadores en diferentes zonas. Es casi como una partida de ajedrez”, analizó.
No todos coinciden con su postura. Desde Sudáfrica, vigente campeón del mundo, prefieren mantener la normativa actual. El asistente de los Springboks, Mzwandile Stick, defendió el statu quo al considerar que la disputa aérea está mejor equilibrada y puede derivar en más recuperaciones defensivas y scrum.
El debate queda abierto. Mientras tanto, el aire —antes territorio seguro— se consolida como uno de los espacios más físicos y estratégicos del rugby moderno.







