El potente wing dejó en claro que no existe ninguna posibilidad de vestir la camiseta de los Springboks. Tras el reciente desaire desde Sudáfrica, el back fue categórico: su futuro pertenece exclusivamente a Escocia.
El verde y oro quedaron atrás. Para siempre.
Nacido en Sudáfrica, pero convertido en uno de los símbolos del rugby escocés moderno, Van der Merwe reafirmó su compromiso con el seleccionado que le abrió las puertas cuando su carrera atravesaba uno de los momentos más difíciles.
Luego de una etapa compleja en Montpellier —incluido un reconocimiento médico fallido que frenó su progresión—, fue Edinburgh quien apostó por él. Esa decisión cambió su vida.
“Cuando hablo de esto me emociono mucho porque es un país que me dio muchísimo cuando yo no tenía nada”, expresó el wing.
El proceso no fue sencillo. Dejar Sudáfrica a los 22 años, adaptarse a un nuevo idioma y cultura, y comenzar prácticamente desde cero representó un desafío enorme.
“Fui allí siendo un chico. La gente no entiende lo difícil que es dejar a tu familia e ir a un país donde no sabés cómo funcionan las cosas. Mi inglés no era bueno. Fue muy duro”, explicó.
Hoy, con 1,93 metros, potencia devastadora y casi medio centenar de caps con el Cardo, Van der Merwe es una de las principales armas ofensivas del seleccionado escocés y ya suma giras con los British & Irish Lions.
“Nadie me garantizó nada. Nadie me dijo que sería el máximo tryman o que jugaría con Escocia. La gente no ve el sacrificio y el trabajo que hay detrás”, remarcó.
La decisión está tomada. No hay doble camiseta ni lealtades divididas: Duhan van der Merwe eligió Escocia.








