El entrenador reconoció que ya habló con el segunda línea, hoy en Japón, y no ocultó su intención: “Si querés ganar un Mundial, tenés que tener a los mejores”, afirmó.
El problema es la política de New Zealand Rugby, que impide seleccionar jugadores que actúan en el exterior salvo excepciones puntuales. Un tema que ya había generado ruido durante el ciclo de Scott Robertson con el caso de Richie Mo’unga.
Rennie no esquivó la polémica y se mostró dispuesto a dar el debate: cree que figuras como Retallick “se ganaron el derecho” de ser considerados, incluso jugando fuera del país.
Sin embargo, el propio segunda línea, de 34 años, fue claro: siente que su etapa en los All Blacks ya terminó y planea cerrar su carrera en Japón.
La puerta está entreabierta. La decisión, ahora, es política.









