En las últimas semanas se había especulado con la posibilidad de reducir la incidencia del scrum en el rugby moderno. Sin embargo, Erasmus aseguró que no habrá cambios sustanciales en ese aspecto, al menos antes de la próxima Copa del Mundo.
“El scrum no penaliza a un equipo por ser débil. Te penaliza porque te das por vencido y caes”, explicó el entrenador sudafricano.
Según detalló, durante las reuniones se analizó el tema con datos aportados por el organismo rector del rugby, que respaldaron el criterio actual de sancionar el colapso del scrum, más allá de la superioridad física de un equipo.
“Si un equipo permite que otro lo empuje diez o veinte metros, lo que no puede hacer es desplomarse. Eso quedó muy claro en la reunión y World Rugby lo respaldó con datos”, señaló.
Erasmus también comparó esta situación con otras acciones del juego: “No se puede decir que a un jugador se lo penaliza por no ser lo suficientemente fuerte. Si haces un tackle alto porque no podés detener a un rival, serás penalizado. Es el mismo principio en el scrum”.
Por último, el técnico campeón del mundo remarcó que la competencia física sigue siendo una esencia del rugby.
“Hubo comentarios de que estaban tratando de quitarle poder al scrum. Pero lo que se acordó es que la competencia en el rugby sigue siendo uno de los aspectos más importantes del juego. Eso comienza con el scrum, el maul, el ruck y la patada. Nada va a cambiar drásticamente, definitivamente no antes del Mundial 2027”.









