La investigación se inició cuando se detectaron irregularidades en muestras de orina del programa antidopaje Fuera de competición de World Rugby, que abarcaba un periodo prolongado de tiempo antes de la Copa del Mundo de 2023 en Francia.
“World Rugby alertó inmediatamente a WADA y ambos organismos trabajaron estrechamente en investigaciones paralelas complejas y extensas que incluyeron testeos específicos de jugadores y análisis de ADN por parte de World Rugby, incluyendo muestras históricas obtenidas mediante el programa de almacenamiento a largo plazo de World Rugby”, señaló el ente que regula el rugby a nivel mundial en un comunicado.
De esta manera, seis jugadores y un miembro del equipo han sido acusados y sancionados en relación con un esquema orquestado que involucra drogas recreativas y sustitución de muestras (una práctica prohibida por el Código WADA y las Reglas Antidopaje de World Rugby).
“La federación internacional actualmente no puede hacer más comentarios hasta que se haya completado el proceso disciplinario (manejo de resultados) y se publiquen los resultados y las sanciones”, cierra el comunicado.








