El futuro de Shannon Frizell vuelve a estar en el centro de la escena del rugby internacional. Según informes del medio neozelandés The Post, el tercera línea estaría listo para regresar a Nueva Zelanda en 2027, con la mira puesta en volver a vestir la camiseta de los All Blacks en la próxima Copa del Mundo de Rugby.
El forward, que suma 33 tests internacionales, sería parte de un acuerdo para reincorporarse a los Highlanders, una noticia que representaría un fuerte impulso para la franquicia del Super Rugby Pacific, que atraviesa una etapa irregular en resultados y rendimiento.
De la final del Mundial 2023 a Japón
Frizell fue una pieza clave de los All Blacks en el último ciclo, incluso como titular en la final del Mundial 2023, donde Nueva Zelanda cayó ante Sudáfrica. Sin embargo, tras ese torneo decidió emigrar al rugby japonés, firmando con Toshiba Brave Lupus Tokyo.
Desde entonces, no volvió a ser convocado por el seleccionado neozelandés, en línea con la política de elegibilidad que prioriza a jugadores con contratos locales.
En Japón, el tercera línea tuvo impacto inmediato: fue campeón en 2024 y 2025, consolidándose como una figura del equipo. No obstante, en la actual temporada ha estado marginado durante varios meses debido a una lesión.
Un regreso que podría cambiar el panorama All Blacks
La posible vuelta de Frizell se da en un contexto donde el puesto de ala ciego (número 6) no tiene un dueño claro en los All Blacks.
Tras su salida, distintos nombres han ocupado ese rol sin terminar de consolidarse:
- Simon Parker (Chiefs): cerró 2024 como titular, aunque sin continuidad absoluta.
- Wallace Sititi: una de las grandes apariciones recientes.
- Tupou Vaa’i: utilizado fuera de su posición natural.
- Devan Flanders (Hurricanes): opción emergente con gran presente en Super Rugby.
En ese escenario, el retorno de un jugador con experiencia y jerarquía como Frizell podría reordenar la competencia interna de cara al ciclo mundialista.
La postura interna en Nueva Zelanda
En su momento, la salida del forward generó ruido dentro del staff. El entrenador de forwards de los All Blacks, Jason Ryan, fue crítico con la gestión de su partida: “Creo que se podría haber hecho mejor. Shannon no quería ir… a veces los asuntos contractuales se pueden manejar mejor”.
Sus declaraciones reflejaron que la federación pudo haber perdido a un jugador en plenitud, algo que ahora intentaría revertir.
Contexto: el “operativo retorno” de figuras
El caso de Frizell no sería aislado. La Federación Neozelandesa de Rugby ya logró el regreso de Richie Mo’unga, mientras que el actual seleccionador, Dave Rennie, también sigue de cerca la situación de Brodie Retallick, hoy en Japón.
Esto marca una tendencia clara: recuperar experiencia internacional de cara al Mundial 2027, combinándola con la nueva generación.
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