El rugby profesional en Francia atraviesa un período de expansión sostenida, aunque todavía sin lograr estabilidad financiera. Así lo refleja el último informe de la Autoridad Reguladora del Rugby (A2R), difundido por la Liga Nacional de Rugby (LNR), que analiza la situación económica de los 30 clubes que integran el sistema profesional.
Durante la temporada 2024/2025, los clubes del Top 14 y la Pro D2 alcanzaron un récord conjunto de 635 millones de euros en ingresos operativos, lo que representa un crecimiento del 6,1% respecto al ciclo anterior y un incremento del 60% en la última década.
El impulso principal proviene del Top 14, que continúa consolidándose como uno de los torneos más fuertes del mundo. En la última temporada registró 2,9 millones de espectadores, con un aumento del 6%, lo que se tradujo en una suba del 14,8% en los ingresos. La Pro D2 también acompañó esta tendencia, con 1,4 millones de asistentes en la fase regular.
Sin embargo, estos indicadores positivos conviven con un escenario financiero todavía deficitario. El resultado neto de los 30 clubes se mantiene en terreno negativo, aunque con una leve mejora: pasó de -76,5 millones de euros a -63,7 millones, lo que implica una reducción del 16,7%.
En el caso del Top 14, las pérdidas operativas se redujeron de -64,5 millones a -49,8 millones de euros. Ocho clubes lograron cerrar el ejercicio con superávit o en equilibrio financiero, entre ellos Stade Toulousain, Stade Rochelais y Union Bordeaux-Bègles. En contraste, seis instituciones presentan déficits superiores al millón de euros, como Stade Français, Montpellier Hérault Rugby y Racing 92.
La situación es aún más delicada en la segunda división, donde el déficit conjunto se amplió de -11,9 millones a -13,9 millones de euros.
En términos de gestión, los clubes lograron contener el crecimiento de los costos operativos, con incrementos del 3% en el Top 14 y del 4,7% en la Pro D2. Este control se explica, en gran medida, por el impacto del tope salarial, que permitió reducir el peso de los salarios y cargas sociales del 61% al 54% del total de gastos en los últimos diez años.
No obstante, el margen de maniobra sigue siendo limitado: diez clubes del Top 14 operan por encima del 95% del límite salarial, lo que evidencia una fuerte presión estructural.
El informe de la LNR deja una conclusión clara: el rugby profesional francés continúa creciendo como industria, con mayor capacidad de generación de ingresos y expansión de su base de público. Sin embargo, la persistencia de déficits y la dependencia de un equilibrio financiero ajustado plantean interrogantes sobre la sostenibilidad del modelo en el mediano plazo.
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