El entrenador del seleccionado de Japón, Eddie Jones, lanzó duras críticas contra World Rugby tras confirmarse que Japón deberá disputar como “local” su partido ante Irlanda en Australia, en el marco del nuevo Nations Championship.
El encuentro se jugará en Newcastle, Nueva Gales del Sur, una decisión que generó el malestar del técnico australiano, quien apuntó directamente contra la influencia del seleccionado europeo en la toma de decisiones.
“¿Sabes por qué jugamos contra Irlanda en Newcastle? Irlanda tiene todo el poder en World Rugby, así que tenemos que jugar nuestro partido como local, que debería ser en Tokio, en Australia para asegurarnos de que ellos no tengan que viajar demasiado”, expresó Jones en el podcast Rugby Unity.
Un torneo con tensiones
El Nations Championship, que se disputará por primera vez, reunirá a los equipos del hemisferio norte —participantes del Seis Naciones— y a los del Rugby Championship, además de Japón y Fiji, invitados a la competencia.
Dentro de ese esquema, Irlanda afrontará una gira por el hemisferio sur enfrentando a los Wallabies, Japón y los All Blacks. Sin embargo, en lugar de trasladarse a Asia, el duelo ante los Brave Blossoms se disputará en territorio australiano.
Esto obliga a Japón a realizar un viaje de más de 10 horas para uno de sus partidos como local, antes de regresar a Tokio para enfrentar a Francia.
“Tenemos que aceptarlo”
Jones también dejó entrever la falta de peso político de Japón en la mesa de decisiones: “Simplemente tenemos que aguantarnos, eso es lo que pasa cuando no sos una potencia importante en las negociaciones”.
Según el entrenador, tanto Japón como Fiji debieron hacer concesiones para ser parte del torneo. En el caso del seleccionado oceánico, todos sus partidos como local se jugarán fuera de su país.
De todos modos, el head coach bajó el tono con el correr de la entrevista y reconoció el valor de participar en la competencia: “Debemos estar agradecidos de estar en la Nations Championship. Es un gran honor para Japón y tenemos que aceptar que puede haber desigualdades en la distribución de los partidos”.
Ironía y cierre
En el tramo final, Jones ironizó sobre la elección de Newcastle como sede, aunque luego adoptó un tono más conciliador: “Necesitamos algo de ánimo, así que estamos deseando jugar allí contra una gran Irlanda, para que todos estén contentos”.
“Este es mi primer paso para convertirme en político del rugby. La próxima vez me pondré una chaqueta”, cerró con sarcasmo.







