La Unión Galesa de Rugby (WRU) está a punto de dar un paso decisivo en su ambicioso plan de reestructuración del rugby profesional del país. Una vez que Ospreys y Scarlets firmen el nuevo Acuerdo de Rugby Profesional 2025 (PRA25), la federación activará una cláusula que permitiría reducir de cuatro a tres las franquicias profesionales a partir de 2028.
Según informó WalesOnline, la WRU notificará a las cuatro regiones profesionales —Cardiff, Dragons, Ospreys y Scarlets— la rescisión del acuerdo con un preaviso de dos años. Aunque el PRA25 tiene vigencia hasta 2030, una cláusula específica habilita a la federación a implementar la reducción de equipos antes de esa fecha.
La decisión forma parte de una estrategia que la dirigencia galesa considera fundamental para fortalecer la competitividad del rugby profesional en el país. El objetivo es concentrar los recursos disponibles en tres licencias ubicadas estratégicamente en el este, centro y oeste de Gales.
Sin consenso, habrá licitación
La WRU todavía no descarta alcanzar un acuerdo consensuado con las regiones involucradas. Sin embargo, si en los próximos meses no se logra una solución negociada, el organismo estaría dispuesto a abrir un proceso de licitación para definir qué tres equipos conservarán su lugar en el sistema profesional.
Ese escenario obligaría a la creación de un panel independiente y al establecimiento de criterios transparentes para evaluar las postulaciones, en un proceso que promete ser complejo y potencialmente conflictivo.
Uno de los principales desafíos para la federación será evitar nuevas disputas legales, especialmente considerando que Cardiff está actualmente bajo propiedad de la propia WRU luego de que el club entrara en administración durante 2025.
Un proyecto que genera resistencia
Para que la reducción se concrete mediante consenso, una región debería aceptar desaparecer o dos franquicias tendrían que acordar una fusión. Hasta el momento, ninguna de las cuatro organizaciones ha manifestado públicamente su intención de avanzar en alguna de esas alternativas.
A comienzos de año, la propuesta presentada por los propietarios de Ospreys para adquirir Cardiff aparecía como la opción más sencilla para facilitar la reestructuración. Sin embargo, la operación terminó frustrándose tras la oposición de distintos sectores y la falta de acuerdo entre las partes involucradas.
La WRU, además, dejó en claro que no tiene previsto desprenderse de Cardiff en el corto plazo.
Un momento clave para el rugby galés
La posible reducción a tres equipos representa una de las transformaciones más profundas en la historia reciente del rugby profesional de Gales. Mientras continúan las negociaciones por la firma definitiva del PRA25, la incertidumbre crece entre las regiones y sus aficionados.
La federación ya adelantó que antes de fin de mes presentará los próximos pasos de su plan estratégico, una hoja de ruta que podría redefinir por completo el futuro del rugby profesional galés.
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