El brillante presente de Cam Roigard sigue generando impacto en Nueva Zelanda. Tras su sobresaliente actuación en la victoria de los All Blacks sobre Francia, el medio scrum de 25 años fue señalado por exfiguras del rugby neozelandés como el mejor número nueve del mundo e, incluso, como el jugador alrededor del cual debería construirse el nuevo sistema de ataque del seleccionado.
Las leyendas Stephen Donald y Mils Muliaina coincidieron en que Roigard atraviesa un momento excepcional. Mientras Donald lo ubicó por encima de cualquier otro medio scrum del rugby internacional, Muliaina fue un paso más allá al sugerir que Dave Rennie debería replantear el tradicional modelo de juego de Nueva Zelanda y darle al scrum-half el rol protagónico que históricamente ocupó el apertura.
El debate también alcanzó su lugar en la historia de los All Blacks. Aunque todavía consideran prematuro compararlo con Aaron Smith, varios referentes creen que Roigard tiene el potencial para convertirse en uno de los mejores medios scrum que haya dado Nueva Zelanda y liderar una nueva era con un estilo inspirado en el rugby francés, donde el número nueve es el principal conductor del juego.







