El audaz intento de los Southern Orcas por incorporar al exentrenador de los All Blacks y de los Crusaders, Scott Robertson, no llegó a buen puerto. El reconocido entrenador neozelandés rechazó la propuesta para asumir al frente del equipo en caso de que la franquicia consiga quedarse con la plaza de expansión de la NRL.
El interés de los Orcas por Robertson, conocido mundialmente como “Razor”, había sido confirmado públicamente a comienzos de esta semana por el presidente de la organización, Sir Graham Lowe. En declaraciones a CODE Sports, Lowe se mostró confiado respecto de las posibilidades de concretar el fichaje.
“Estoy muy seguro de que lo conseguiremos”, había señalado el dirigente, quien además destacó: “La inclusión de ‘Razor’ demuestra la seriedad de la situación en la que nos encontramos”.
Robertson se encuentra sin equipo desde enero, cuando fue desvinculado por la Federación Neozelandesa de Rugby luego de dos años al frente de los All Blacks. Desde entonces, el entrenador ha recibido distintas propuestas para continuar su carrera.
Luego de que trascendiera públicamente el interés de los Southern Orcas, un portavoz de Robertson había señalado que, como cualquier entrenador que se encuentra entre trabajos, “Scott ha recibido varias propuestas desde que finalizó su etapa con los All Blacks”, aunque evitó realizar comentarios específicos sobre alguna de ellas.
Sin embargo, este sábado llegó la confirmación. El mismo portavoz le comunicó a Stuff que Robertson “le ha hecho saber a los Orcas que ha rechazado su oferta”.
La carrera por el vigésimo equipo
La NRL tiene previsto incorporar una vigésima franquicia para la temporada 2029. Antes, la competencia sumará a los Perth Bears en 2027, que serán el equipo número 18, mientras que los PNG Chiefs se incorporarán en 2028 como la franquicia número 19.
Los Southern Orcas son uno de los dos grupos de Christchurch que buscan quedarse con esa vigésima plaza y llevar nuevamente una franquicia de primer nivel a la segunda ciudad más grande de Nueva Zelanda.
La candidatura, sin embargo, enfrenta competencia. También existe interés desde Queensland, una región que ya cuenta con cuatro equipos en la NRL y que busca ampliar su presencia en la principal competencia de rugby league de Australia y Nueva Zelanda.
El rechazo de Robertson supone así un revés para los Orcas, que habían intentado utilizar la figura de uno de los entrenadores más reconocidos del rugby neozelandés como una señal de peso para fortalecer su candidatura a ingresar a la NRL.
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