La Welsh Rugby Union (WRU) volvió a ratificar su decisión de reducir de cuatro a tres los equipos profesionales de Gales a partir de la temporada 2028/29 y respondió con firmeza a las críticas que surgieron en los últimos días. A través de un contundente comunicado, la entidad defendió su plan de reestructuración y condenó los “insultos y ataques altamente personales” dirigidos contra integrantes de su Junta Directiva y personal.
La WRU sostuvo que no existe una perspectiva realista de que el rugby galés pueda sostener cuatro equipos profesionales de manera competitiva más allá de 2028 y aseguró que los recursos económicos y la base de jugadores se encuentran “demasiado dispersos”. El organismo también remarcó que la decisión fue tomada luego de un extenso proceso de consulta y tras analizar factores como la sostenibilidad financiera, el desarrollo de jugadores, el rendimiento deportivo, la infraestructura y el respaldo de los aficionados.
La medida podría derivar en la desaparición de una de las cuatro actuales franquicias profesionales, con Scarlets y Ospreys entre las organizaciones que aparecen en el centro de la discusión. Mientras tanto, la WRU confirmó que los cuatro equipos actuales se reunirán con la Unión a finales de este año para comenzar a definir el futuro esquema de licencias.
En medio de la creciente tensión, la entidad fue categórica: acepta las críticas y reclama alternativas concretas, pero considera “inaceptables” los ataques personales. “Como nación pequeña en el rugby, necesitamos trabajar juntos”, señaló la WRU, en un claro llamado a bajar el nivel de confrontación mientras avanza una de las mayores reestructuraciones del rugby profesional galés.







