El joven pilar argentino contó cómo fue su llegada al Toulouse, los clubes europeos que intentaron contratarlo y las dificultades que atravesó durante su adaptación al rugby francés. Además, explicó por qué decidió postergar su llegada a Europa para cumplir primero el sueño de vestir la camiseta de Los Pumas.
Tomás Rapetti atraviesa una etapa de crecimiento en el rugby europeo, pero su llegada al Viejo Continente no fue inmediata. El pilar, nacido en Italia y formado en Argentina, recibió propuestas de varios clubes desde muy joven, aunque decidió esperar para priorizar uno de sus grandes objetivos: jugar un Mundial Juvenil con su generación y, sobre todo, tener la posibilidad de llegar a Los Pumas.
En una entrevista con ESPN, Rapetti recordó que comenzó a recibir contactos de clubes europeos cuando todavía era muy joven. Entre los equipos interesados estuvieron La Rochelle, Toulon, Saracens, Bristol y Harlequins, cuyo entrenador incluso llegó a comunicarse con su padre.
«Ya me empezó a contactar desde chico, pero preferí jugar otro Mundial Juvenil más con los de mi edad y estar un poco más con mi familia», explicó el jugador, quien finalmente eligió al Toulouse.
La elección del club francés tampoco fue casual. Rapetti contó que desde chico seguía al equipo y que su trayectoria, la cantidad de títulos y la presencia de grandes figuras lo convirtieron en su destino preferido.
«De chico veía los partidos y veía que siempre ganaba, tenía los mejores jugadores. Por eso apunté ahí», señaló.
Una adaptación que no fue sencilla
Su llegada al Toulouse estuvo acompañada por un importante desafío personal y deportivo. Después de integrar el equipo mayor y regresar de su debut con Los Pumas, Rapetti esperaba tener más oportunidades en el conjunto francés. Sin embargo, debió volver a comenzar desde abajo.
«Cuando volví de jugar y debutar con Los Pumas pensaba que iba a tener más oportunidades en el club, pero tuve que empezar de cero», reconoció.
Durante ese período, el pilar se enfocó en aprender francés, entrenar diariamente y sumar experiencia junto a la Academia del club. Aunque su objetivo era compartir cada vez más tiempo con el plantel profesional, entendió que debía atravesar una etapa de formación.
«Fue duro», admitió Rapetti.
Con el tiempo, el jugador logró cambiar su perspectiva y comprender que ese retroceso formaba parte de su crecimiento. «Entendí que era parte del proceso. Venía todo con una escalera para arriba, pero ahí tuve que empezar de cero», explicó.
Rapetti también encontró tranquilidad al observar el recorrido de Elías, quien había atravesado una situación similar dentro de la estructura del Toulouse.
«Cambié la cabeza, me propuse hacer lo que me toque y lo superé. Creo que lo peor ya pasó», sostuvo.
El sueño de Los Pumas por encima de Europa
Una de las decisiones más importantes en la carrera de Rapetti llegó cuando todavía tenía 17 años. Al haber nacido en Italia, contaba con la posibilidad de trasladarse tempranamente a Europa y recibió distintas propuestas para comenzar allí su carrera profesional.
Sin embargo, el jugador entendió que aceptar alguna de esas ofertas podía alejarlo de su gran objetivo: representar a Argentina: «Yo nací en Italia, y por eso, a los 17 años ya tenía la posibilidad de ir a jugar a Europa. Surgieron muchas posibilidades rápidas, pero era un camino que no me iba a permitir jugar en Los Pumas», relató.
Para Rapetti, vestir la camiseta del seleccionado argentino era un sueño que estaba presente desde su infancia. Aunque las oportunidades de comenzar una carrera europea eran tentadoras, decidió esperar: «Jugar en Los Pumas era mi sueño de chiquito, siempre viví en Argentina, mi papá me llevaba a verlos y era lo que yo quería», contó.
Entre sus recuerdos más fuertes aparece un partido de Los Pumas frente a Sudáfrica disputado en la cancha de Independiente. Aquella jornada quedó grabada en la memoria del joven pilar por la celebración de un try de Matías Moroni: «De todos los partidos que fui a ver me marcó mucho un partido en la cancha de Independiente que Moroni hizo el try abajo de los palos contra Sudáfrica. El estadio explotó como nunca y yo estaba en la cancha y pensaba: ‘yo quiero jugar acá'», recordó.
Ese deseo terminó marcando el camino de Rapetti. En lugar de aceptar las primeras oportunidades que surgieron desde Europa, eligió esperar, cumplir sus objetivos con Argentina y recién después dar el salto al rugby francés.
Hoy, instalado en Toulouse y con la experiencia de haber debutado con Los Pumas, el pilar continúa construyendo una carrera que comenzó con una decisión clara: primero cumplir el sueño de jugar para Argentina y después afrontar el desafío europeo.







