El ex medio scrum Justin Marshall considera que Nueva Zelanda llega con una ventaja al primer Test ante Sudáfrica en Ellis Park. El ritmo de juego y la adaptación a la altura podrían ser factores decisivos.
Los All Blacks y los Springboks se preparan para un nuevo duelo de alto voltaje y, según Justin Marshall, Nueva Zelanda llega mejor preparada al primer Test.
El ex medio scrum entiende que Sudáfrica todavía no tiene a varios de sus jugadores importantes en plena forma, debido a que algunos regresaron recientemente de lesiones. Entre ellos aparecen Eben Etzebeth y Sacha Feinberg-Mngomezulu.
Marshall también cree que el último partido de los Springboks ante Argentina fue utilizado por Rassie Erasmus para dar minutos a sus jugadores y no mostrar sus verdaderas cartas antes del choque con Nueva Zelanda.
Los All Blacks llegan con más ritmo
Una de las principales diferencias, según Marshall, está en la preparación. Nueva Zelanda acumuló varios partidos de alta intensidad, mientras que Sudáfrica tuvo una preparación más limitada.
“Estamos mejor preparados”, sostuvo el ex jugador, aunque reconoció que los Springboks conocen perfectamente su sistema y cuentan con jugadores de enorme experiencia.
La receta: velocidad y amplitud
Kieran Read, excapitán de los All Blacks, coincidió en que Argentina mostró un camino para complicar a Sudáfrica: mover rápidamente la pelota, atacar por las bandas y generar espacios.
La intención de Nueva Zelanda sería mantener un ritmo alto para desgastar físicamente a los Springboks, especialmente a medida que avance el partido.
La altura, otro factor
Marshall también destacó que los All Blacks llevan más tiempo entrenando en el Highveld, por lo que podrían llegar mejor adaptados a la altitud de Johannesburgo.
En definitiva, Nueva Zelanda apuesta a su ritmo, velocidad y movilidad para intentar superar a unos Springboks que tendrán como principales armas su experiencia, fortaleza física y conocimiento del sistema de Rassie Erasmus.







