Los All Blacks no cambiarán su identidad para el tercer Test frente a Sudáfrica. Tras perder 33-26 en Ciudad del Cabo y dejar igualada la serie, Nueva Zelanda apuesta a profundizar el plan de juego de Dave Rennie para volver a ponerse al frente en la Gran Rivalidad.
El conjunto neozelandés había comenzado la serie con un contundente triunfo por 33-16 en Johannesburgo, pero la derrota del último fin de semana permitió a los Springboks recuperar terreno. Ahora, nuevamente en la altura de Soweto, los All Blacks buscarán una respuesta que les permita recuperar la ventaja y llegar fortalecidos al último encuentro de la serie.
La consigna dentro del plantel es clara: mantener un estilo de juego ofensivo y optimista, pero mejorar la capacidad para transformar las oportunidades en puntos.
Así lo explicó el entrenador asistente Tamati Ellison, quien respaldó la propuesta de Rennie y aseguró que el equipo no piensa modificar su identidad: “Creo que hemos visto el optimismo en el juego, la capacidad de jugar, el esfuerzo por prepararse y aprovechar esas oportunidades. Eso no va a desaparecer. Redoblaremos nuestros esfuerzos esta semana y esperamos concretar algunas de esas oportunidades”, señaló.
En el segundo Test, Nueva Zelanda mostró capacidad para llevar el juego hacia las puntas y generó varias situaciones favorables. Sin embargo, le costó superar de manera consistente la defensa sudafricana en los metros finales: “Tuvimos muchas oportunidades y, obviamente, marcamos más tries que ellos, pero sentimos que dejamos escapar algunos puntos”, reconoció Ellison.
El otro aspecto que los All Blacks deberán ajustar será el defensivo. Ellison, quien se sumó al staff específicamente para esta gira y anteriormente trabajó como entrenador de defensa durante la etapa de Scott Robertson, consideró que todavía hay margen de crecimiento.
“Vamos por buen camino. Obviamente, el comienzo no fue el ideal. Ha habido muchas ocasiones en las que los hemos defendido bien en el centro de la cancha y los hemos obligado a recurrir a su juego de patadas”, explicó.
Nueva Zelanda también deberá encontrar respuestas ante esa faceta del juego sudafricano y mejorar las herramientas para contrarrestar el uso del pie de los Springboks.
El tercer Test tendrá además un incentivo especial: el ganador quedará con el trofeo en sus manos. En caso de empate en la serie, el trofeo de la Gran Rivalidad se divide.
Con la serie igualada, los All Blacks llegan a un partido decisivo sin intención de renunciar a su propuesta. La apuesta de Rennie será profundizar el juego, aprovechar mejor las oportunidades y encontrar la precisión necesaria para volver a imponerse ante los campeones del mundo.
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Créditos: All Blacks







