El Tribunal de lo Penal de París inició este lunes el juicio contra Loïk Le Priol y Romain Bouvier por el asesinato de Federico Martín-Aramburu, ocurrido en marzo de 2022. Durante la primera jornada se reconstruyeron las horas previas al crimen y ambos acusados negaron haber tenido intención de matar al exrugbista argentino, aunque expresaron su arrepentimiento ante la familia.
Tres semanas para reconstruir una de las noches más trágicas de la historia reciente del rugby argentino. Este lunes comenzó en París el juicio contra Loïk Le Priol y Romain Bouvier, acusados por el asesinato de Federico Martín-Aramburu, ocurrido en la madrugada del 19 de marzo de 2022 en las calles de la capital francesa.
La primera jornada se desarrolló en una sala Voltaire colmada, con cerca de 60 periodistas acreditados para seguir un proceso que genera una enorme expectativa. Frente al tribunal estuvieron presentes María, esposa de Federico, y familiares del exjugador que viajaron especialmente desde Argentina. Para que sus padres pudieran seguir las audiencias se dispusieron intérpretes. Su madre, sin embargo, no pudo asistir debido a un problema de salud.
También estuvo presente Shaun Hegarty, considerado uno de los principales testigos de aquella noche.
En el banquillo de los acusados, mientras tanto, se ubicaron Le Priol y Bouvier, quienes enfrentan una posible condena a cadena perpetua.
Bouvier, con la cabeza rapada y vestido con un polo blanco, declaró que trabaja como consultor de comunicación autónomo. A su lado se encontraba Le Priol, de 32 años, quien lució una camisa blanca a rayas y gafas. Ambos permanecieron bajo la vigilancia de los gendarmes durante la presentación inicial del tribunal.
También comparecieron otros dos acusados: Lyson Rochemir, pareja de Le Priol, quien conducía el Jeep utilizado durante aquella noche y llega al juicio en libertad, y Anthony Sorrentino, señalado por haber ayudado a Bouvier en su huida posterior a los hechos.
La noche que terminó en tragedia
Durante la primera audiencia, el tribunal comenzó a reconstruir la secuencia de acontecimientos: el encuentro inicialmente cordial en la terraza del café Mabillon, el altercado, la persecución por las calles de París y, finalmente, los disparos que terminaron con la vida de Martín-Aramburu.
Según el relato presentado por el juez presidente, Le Priol explicó durante la investigación que actuó por instinto y en defensa propia: “Actué por instinto, para defenderme. Ya no tenía control de mí mismo. Estaba en peligro y me sentí como si estuviera de nuevo en una operación especial en África”, declaró el exmilitar, según lo expuesto durante la audiencia.
Bouvier, por su parte, sostuvo ante los investigadores que utilizó el arma como una medida disuasoria y que los disparos estaban dirigidos al suelo con el objetivo de hacer retroceder a Martín-Aramburu y poder escapar.
El caso también tuvo como protagonista a Sorrentino, quien reconoció haber ayudado a Bouvier después del episodio. Según su declaración, Bouvier se comunicó con él a la mañana siguiente y le dijo simplemente: “Pasaron algunas cosas con unos tipos”.
Sorrentino también señaló que posteriormente arrojó el arma a un arroyo en Yvelines.
Bouvier: “Nunca tuve la intención de matar”
Uno de los momentos centrales de la primera jornada llegó cuando los acusados tuvieron la posibilidad de dirigirse directamente al tribunal.
Bouvier habló primero. Según sus abogados, se encontraba particularmente angustiado.
“Niego completamente los cargos que se me imputan. Nunca tuve la intención de matar, herir ni siquiera tocar al señor Aramburu”, afirmó.
El acusado admitió haber utilizado el arma, pero insistió en que nunca quiso impactar contra el exrugbista argentino.
“Desde el primer disparo hasta el último, siempre tuve la intención de disparar al suelo para que retrocediera y así poder escapar”, sostuvo.
Luego hizo referencia a la muerte de Martín-Aramburu y al impacto que tuvo el crimen en su entorno.
“Cuando me enteré de esta horrible tragedia, pensé que era el único tirador, el único responsable de su muerte”, manifestó.
Y agregó: “Desde esta catástrofe, pienso cada día en la familia de la víctima, en la víctima misma y en el señor Hegarty”.
Le Priol: “Nunca dejaré de pedir perdón”
Le Priol adoptó una postura similar, aunque reconoció expresamente su responsabilidad en la muerte del argentino y volvió a sostener que actuó en defensa propia: “Soy responsable de la muerte del señor Aramburu. Siempre he explicado que disparé en defensa propia. Será el tribunal quien decida, y esta tragedia me acompañará el resto de mi vida”, afirmó.
Luego pronunció una de las frases más fuertes de esta primera jornada: “Nunca dejaré de pedir perdón”.
Las palabras de los acusados generaron uno de los momentos más tensos de una audiencia que recién comienza. El tribunal deberá ahora reconstruir durante las próximas semanas qué ocurrió exactamente aquella madrugada y determinar las responsabilidades de cada uno de los involucrados.
Rochemir también negó los cargos
Lyson Rochemir, quien conducía el Jeep en el que se desplazaban los acusados aquella noche, también negó su responsabilidad en la muerte de Martín-Aramburu: “Nunca quise que el señor Aramburu muriera”, aseguró ante el tribunal.
La joven, de 29 años, también puso en palabras el temor que representa para ella la posibilidad de una condena: “En tres semanas, corro el riesgo de pasar el mismo tiempo en prisión”.
El juicio continuará durante las próximas tres semanas en París. En ese período, el tribunal escuchará a los acusados, testigos y familiares, mientras buscará reconstruir paso a paso la noche que terminó con la muerte de Federico Martín-Aramburu.
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Créditos: www.franceinfo.fr







