Los All Blacks intentarán cerrar con una victoria la serie ante los Springboks en Estados Unidos, pero Sudáfrica llega al cuarto test con ventaja de 2-1 y tras imponerse en la batalla física y estratégica de la histórica rivalidad.
Los All Blacks y los Springboks volverán a enfrentarse este sábado en Baltimore, Estados Unidos, en el cuarto y último partido de la serie Rugby’s Greatest Rivalry. Nueva Zelanda buscará despedirse con una victoria, mientras que Sudáfrica ya tiene asegurada la serie tras ganar dos de los tres partidos disputados.
Para Warren Brosnihan, exjugador de los Springboks y protagonista de uno de los grandes duelos ante Nueva Zelanda, la serie estuvo a la altura de las expectativas. El exinternacional sudafricano destacó las diferencias entre ambos equipos: mientras los All Blacks basan su fortaleza en el ataque, la velocidad y el juego por las puntas, los Springboks construyen su identidad a partir del juego físico, las carreras frontales y la utilización del pie.
Brosnihan también puso el foco en la defensa sudafricana, especialmente en el trabajo de la tercera línea. Según su análisis, los All Blacks han logrado encontrar espacios por los costados, aprovechando la velocidad de circulación y la precisión de sus pases.
Otro de los puntos destacados fue el rendimiento de Siya Kolisi, quien volvió a demostrar su importancia para los Springboks en el tercer test. El exjugador también valoró las actuaciones de Paul de Villiers y Cameron Hanekom, en una tercera línea que ofrece distintas alternativas al entrenador Rassie Erasmus.
La batalla del scrum también ocupa un lugar central en la previa. Los comentarios realizados por Dave Rennie antes del tercer partido elevaron la tensión alrededor de una formación que volvió a ser protagonista en el último enfrentamiento.
Más allá de lo deportivo, Brosnihan cuestionó la decisión de trasladar el cuarto test a Estados Unidos. Si bien reconoce que el partido en Baltimore genera importantes ingresos para SA Rugby y New Zealand Rugby, también advierte sobre el impacto económico que supone para Sudáfrica que la serie abandone el país antes de su conclusión.
Así, los All Blacks buscarán quedarse con la última batalla en Estados Unidos, pero los Springboks ya se quedaron con el premio mayor: la serie de una de las rivalidades más importantes de la historia del rugby.
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