Los All Blacks vencieron por 50-19 a Australia en el Eden Park de Auckland y se quedaron con la Bledisloe Cup, tras una contundente actuación que incluyó siete tries. Nueva Zelanda revirtió un comienzo adverso, dominó el segundo tiempo y extendió a 24 años consecutivos su hegemonía en uno de los trofeos más tradicionales del rugby internacional.
El clásico entre Nueva Zelanda y Australia comenzó con una sorpresa. A los ocho minutos, Tom Wright apoyó el primer try de los Wallabies y puso en ventaja al conjunto visitante. Sin embargo, la reacción de los All Blacks fue inmediata: Peter Lakai llegó al ingoal a los 12 minutos y, cuatro minutos más tarde, Tupou Vaa’i volvió a quebrar la defensa australiana para dar vuelta el marcador.
Con la ventaja a su favor, el seleccionado neozelandés empezó a imponer condiciones y a encontrar espacios para desplegar su habitual potencia ofensiva. Australia intentó mantenerse en partido y consiguió descontar antes del descanso, cuando Harry Wilson apoyó a los 37 minutos para dejar abierta la definición de cara al complemento.
Los All Blacks marcaron la diferencia en el segundo tiempo
En la segunda mitad, Nueva Zelanda aceleró y terminó de inclinar el encuentro a su favor. A los 49 minutos, Cam Roigard apoyó un nuevo try y, apenas seis minutos después, Codie Taylor amplió la diferencia. Las dos conquistas consecutivas le permitieron al conjunto local tomar el control definitivo del partido y alejarse en el marcador.
Los Wallabies no encontraron respuestas para frenar el ataque neozelandés. A los 66 minutos, Leroy Carter sumó otro try y, a los 73′, Josh Moorby volvió a llegar al ingoal para profundizar la diferencia.
Australia logró una nueva conquista a los 76 minutos, a través de Josh Nasser, pero la reacción llegó demasiado tarde. Sobre los 80 minutos, Will Jordan selló el 50-19 definitivo y desató la celebración en el Eden Park de Auckland.
Nueva Zelanda extendió su dominio en la Bledisloe Cup
Con siete tries y una sólida producción ofensiva, los All Blacks volvieron a demostrar su poderío ante su histórico rival. La victoria por 50-19 les permitió quedarse con una nueva edición de la Bledisloe Cup y prolongar a 24 años consecutivos su dominio en el tradicional trofeo que disputan Nueva Zelanda y Australia.
El triunfo reafirma el peso de los All Blacks en uno de los clásicos más emblemáticos del rugby mundial, con una actuación que tuvo una rápida reacción inicial y un segundo tiempo determinante para establecer una amplia diferencia.
Formaciones
All Blacks (50): 15 Beauden Barrett, 14 Will Jordan, 13 Quinn Tupaea, 12 Jordie Barrett, 11 Leroy Carter, 10 Damian McKenzie, 9 Cam Roigard, 8 Wallace Sititi, 7 Peter Lakai, 6 Tupou Vaa’i, 5 Josh Lord, 4 Scott Barrett, 3 Fletcher Newell, 2 Codie Taylor (c), 1 Ethan de Groot
Suplentes: 16 Asafo Aumua, 17 George Bower, 18 Pasilio Tosi, 19 Shannon Frizell, 20 Anton Segner, 21 Kyle Preston, 22 Rieko Ioane, 23 Josh Moorby
Tries: Peter Lakai, Tupou Vaa’i, Cam Roigard, Codie Taylor, Leroy Carter, Josh Moorby, Will Jordan
Conv.: Damian McKenzie (6)
Pen.: Damian McKenzie
Amonestados:
Australia (19): 15 Tom Wright, 14 Max Jorgensen, 13 Isaac Henry, 12 Len Ikitau, 11 Joseph-Aukuso Suaalii, 10 Ben Donaldson, 9 Ryan Lonergan, 8 Harry Wilson (c), 7 Fraser McReight, 6 Rob Valetini, 5 Lukhan Salakaia-Loto, 4 Jeremy Williams, 3 Allan Alaalatoa, 2 Brandon Paenga-Amosa, 1 Angus Bell
Suplentes: 16 Josh Nasser, 17 Aidan Ross, 18 Massimo De Lutiis, 19 Lachlan Shaw, 20 Nick Champion de Crespigny, 21 Tate McDermott, 22 Declan Meredith, 23 Harry Potter
Tries: Tom Wright, Harry Wilson, Josh Nasser
Conv.: Ryan Lonergan (2)
Pen.:
Amonestados:
Estadio: Eden Park, Auckland
Referee: Andrew Brace (IRFU)
Asistentes referees: Luke Pearce (RFU), Damian Schneider (UAR)
TMO: Mike Adamson (SRU)







