El centro de Los Pumas destacó el vínculo que une a los argentinos en el club francés y el acompañamiento a los más jóvenes, que empiezan a ganarse su lugar en el plantel del último campeón europeo.
La legión argentina de Toulouse sigue siendo protagonista en el rugby francés. Con cuatro jugadores argentinos presentes en la actual temporada del Top 14, el equipo recuperó el liderazgo de la tabla el último fin de semana, mientras sus representantes continúan fortaleciendo un vínculo que va mucho más allá de la cancha.
En una entrevista con el medio francés La Dépêche, Santiago Chocobares contó cómo es compartir el día a día con sus compatriotas en Francia, especialmente con los más jóvenes, que comienzan a dar sus primeros pasos en uno de los clubes más importantes del rugby europeo.
“Estoy muy orgulloso de los jugadores argentinos, especialmente de Bernardo, que hace unos días tuvo su primer partido”, expresó el centro formado en Rufino, en referencia al proceso que atraviesan los jóvenes Efraín Elías, de 22 años; Tomás Rapetti, de 21; y Pucciariello, de 18.
Con su habitual sentido del humor, Chocobares también se refirió a los roles que ocupa cada uno dentro del grupo y señaló a Juan Cruz Mallía como el encargado de ejercer una especie de figura paterna.
“¡La figura paterna es Juanchi Mallía! Yo soy como un tío. No siento ninguna presión al respecto, y todos apoyamos a Juanchi”, bromeó el jugador de Los Pumas.
Más allá de las bromas, el centro destacó la importancia de mantenerse unidos durante la experiencia de vivir lejos de sus familias y de su país.
“Comemos en casa. Estamos todos solos aquí, lejos de la familia. Efraín vive solo, Bernardo y Tomás también, así que es importante mantenernos unidos”, explicó.
La tranquilidad de los más jóvenes
Chocobares también compartió sus sensaciones al observar cómo los jugadores más jóvenes afrontan sus primeras oportunidades en el máximo nivel. En particular, se mostró sorprendido por la tranquilidad con la que Pucciariello vivió los momentos previos a un partido.
“Me sorprendió un poco ver cómo estaban los chicos de 18 años el día antes del partido. Estaban tranquilos, sin ninguna presión”, comentó.
La situación le permitió recordar sus propios comienzos en Toulouse, club al que llegó en 2021, cuando todavía debía adaptarse a una nueva competencia, otro país y las exigencias de una institución acostumbrada a pelear por los principales títulos.
“Recuerdo que, antes de mi primera convocatoria o mi primer partido aquí, no era lo mismo en absoluto”, recordó el argentino.
Rapetti y el desafío de ganarse un lugar
Por último, Chocobares se refirió al crecimiento de Tomás Rapetti y al proceso de adaptación que atraviesa el joven primera línea en una posición que exige tiempo, trabajo y experiencia.
“La posición de pilar es única, es una experiencia de aprendizaje, y creo que poco a poco seguirá jugando y ganándose su puesto”, sostuvo.
Así, mientras Toulouse continúa compitiendo en lo más alto del rugby francés, los argentinos construyen su propia historia dentro del club. Entre entrenamientos, partidos y encuentros fuera de la cancha, la experiencia compartida se convierte en un respaldo fundamental para quienes comienzan a abrirse camino en el rugby europeo.







