El apertura Damian McKenzie volvió a poner sobre la mesa la política de elegibilidad de la Unión Neozelandesa de Rugby (NZR) y pidió mayor apertura para convocar a jugadores que actúan fuera del país.
Actualmente, la normativa impide seleccionar a neozelandeses en el exterior —salvo excepciones como años sabáticos—, una postura que NZR ya adelantó que no modificará en el corto plazo.
“Lo ideal es que los mejores jugadores representen al país”, sostuvo McKenzie, quien acumula 74 caps con los All Blacks, aunque aclaró que respetará la decisión del organismo.
El tema también generó posturas diversas en el staff: mientras Scott Robertson terminó respaldando la política vigente, su sucesor Dave Rennie dejó abierta la puerta al regreso de figuras como Brodie Retallick, hoy en Japón.
El debate toma fuerza en el contexto internacional, tras la flexibilización de criterios en selecciones como Australia —que eliminó la Ley Giteau en 2025— y Sudáfrica, que desde 2018 convoca jugadores sin restricciones geográficas.







