La contundente derrota de Gales ante Inglaterra por 48-7 en la primera fecha del Seis Naciones 2026 no sólo dejó un resultado abultado en el marcador. También profundizó el delicado presente del seleccionado galés, que alcanzó su duodécima caída consecutiva en el torneo europeo, una racha que refleja el momento más complejo de los Dragones Rojos en la última década.
El impacto del resultado golpeó directamente a Steve Tandy, quien asumió como head coach en septiembre de 2025 tras el interinato de Matt Sherratt. Desde su llegada, el balance es preocupante: cinco partidos dirigidos, una sola victoria y cuatro derrotas.
Los números, además, exponen una fragilidad defensiva alarmante. Bajo su conducción, Gales recibió 52 puntos ante Los Pumas (28-52), otros 52 frente a Nueva Zelanda (26-52), 73 contra Sudáfrica (0-73), 48 ante Inglaterra (7-48) y logró su único triunfo frente a Japón por 24-23. El promedio roza los 50 puntos en contra por encuentro, un dato incompatible con la tradición defensiva histórica del seleccionado galés.
La defensa, el gran foco de la crisis
Paradójicamente, Tandy es considerado uno de los entrenadores defensivos más prestigiosos del hemisferio Norte. Sin embargo, desde noviembre el discurso del staff se centró en reconstruir la identidad ofensiva del equipo, mientras que el área defensiva no cuenta actualmente con un especialista exclusivo, quedando bajo la órbita directa del propio head coach.
La contradicción entre el perfil del entrenador y el rendimiento colectivo es hoy uno de los principales ejes del debate en el rugby británico.
El ex wing inglés y comentarista de BBC Rugby, Chris Ashton, fue tajante en su análisis: “Fueron las cosas fáciles las que decepcionaron a Gales. Es la parte sencilla del juego: estar mentalmente concentrado y disciplinado. Cuando intentás apagar incendios por todos lados, perdés el foco. Se supone que él es un entrenador defensivo, y justamente ahí están las mayores dificultades. ¿No estará dispersándose demasiado?”
Un proceso bajo presión
Con el Seis Naciones recién comenzado, el margen de maniobra parece corto. La goleada sufrida ante La Rosa no sólo impacta en la tabla, sino también en la confianza de un plantel que atraviesa una transición profunda.
La gran pregunta en Cardiff es si Steve Tandy podrá revertir rápidamente la tendencia o si la crisis de resultados terminará condicionando su ciclo antes de tiempo.








