En la previa, el medio scrum habló de la exigencia del rival, la autocrítica tras la caída ante Glasgow, su plena recuperación física y la ambición de seguir haciendo historia en la Champions Cup.
El Stade Toulousain se prepara para uno de los desafíos más complejos de su temporada europea. En Londres y ante un Saracens fortalecido, Antoine Dupont será nuevamente el capitán y la voz de mando dentro de un equipo que sabe que no hay margen de error.
Dupont no dudó en remarcar la magnitud del desafío: “Con solo ver su alineación y su historial, es suficiente para entender lo fuerte que es este equipo. Lo que están logrando de local esta temporada es impresionante”, explicó el número 9, destacando el alto ritmo, la capacidad anotadora y la solidez defensiva del conjunto inglés.
Para el capitán de Toulouse, Saracens “siempre está a la altura en los partidos importantes”, una condición que convierte al cruce en un auténtico test de carácter.
La derrota ante Glasgow todavía pesa en el vestuario francés. Dupont fue claro: “Nos encaminamos a lo que prácticamente es un partido de eliminatoria. Después de Glasgow, sabíamos que podíamos hacerlo mejor, ser más precisos y consistentes”.
El mensaje es directo: Toulouse necesita mostrar una fortaleza colectiva y una ambición acorde a su historia en la competición.
Recuperar la capitanía no altera su preparación: “Tenemos muchos líderes en este equipo. Lo importante es ser útil al equipo, con o sin el brazalete”, señaló Dupont, restándole dramatismo al rol y subrayando la conducción compartida dentro del plantel.
Como medio scrum, su relación con el árbitro ya es constante, algo que no varía por llevar el brazalete: “A nivel internacional, el diálogo suele ser más fluido. Conozco bien a André Pierdi y siempre hemos tenido una buena relación”, destacó, valorando la comunicación abierta en partidos de alta intensidad.
Uno de los puntos más relevantes fue su estado físico. Tras meses complicados por la rodilla, Dupont confirmó su regreso a plenitud: “Mi cuerpo está funcionando con normalidad de nuevo. Cuando recuperas tus capacidades al máximo, redescubres la alegría y la libertad”.
Hoy, asegura, puede “dar todo, sin reservas, por el equipo”.
Blair Kinghorn como apertura, una carta estratégica
Ante la posible presencia de Blair Kinghorn como número 10, Dupont elogió su versatilidad: “Es alto, potente, rápido y con un repertorio técnico muy completo. Puede dirigir, organizar y representar una amenaza constante”.
Para Toulouse, su presencia suma peso físico, juego aéreo y opciones tácticas.
La semana estuvo marcada por el 30.º aniversario del primer título europeo del club. Dupont siente esa herencia:
“Este club tiene una historia especial con esta competición. Queremos seguir haciendo historia y estar a la altura de lo que representa Toulouse”.
La frustración de la semifinal perdida la temporada pasada es otro motor que empuja al equipo.
El capitán fue contundente al cerrar la previa: “No es una trampa. Sabemos exactamente a qué nos enfrentamos. Después de Glasgow, no podemos permitirnos más errores”.
Con liderazgo, autocrítica y ambición, Antoine Dupont encabeza a un Toulouse que se juega mucho más que un partido en su visita a Saracens.
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