El segunda línea de los Springboks, Eben Etzebeth, rompió el silencio tras la sanción de 12 semanas recibida por un incidente ante Gales y asumió su responsabilidad.
El forward fue suspendido luego de ser considerado culpable de contacto con los ojos sobre Alex Mann, en un hecho que derivó en su primera tarjeta roja en el seleccionado.
“Cometí un error y estoy dispuesto a cumplir la sanción”, expresó, al tiempo que remarcó que no quiere dar un mensaje equivocado a los jóvenes.
Pese a las especulaciones, Etzebeth fue claro sobre su futuro: no piensa en el retiro y mantiene su ambición de seguir en el máximo nivel.
“Quiero usar esa camiseta tantas veces como sea posible”, afirmó.
Con más de 130 tests y dos títulos mundiales, el segunda línea también reconoció la exigencia física del alto rendimiento y la presión de las nuevas generaciones, en un contexto cada vez más competitivo.








