La suspensión de Bundee Aki por su reacción ante los árbitros encendió una alarma en el rugby irlandés. Para Bernard Jackman, ex jugador y analista, el episodio no es aislado sino parte de un problema más profundo y extendido.
En el RTE Rugby Podcast, Jackman sostuvo que la frustración de los árbitros con los jugadores irlandeses viene creciendo desde hace tiempo, tanto en el plano provincial como en el seleccionado nacional. Según su análisis, esa tensión derivó en una postura más estricta por parte del referato.
“Lo preocupante para Andy Farrell es que no ocurrió solo en los torneos interprovinciales, con árbitros irlandeses que ya parecen haber tenido suficiente. También se vio en Europa, con árbitros no irlandeses. Da la sensación de que dentro de la fraternidad arbitral hubo una reacción ante algo constante”, explicó.
Jackman también apuntó a un exceso de presión hacia los jueces dentro del campo: “Cuando comentás partidos tenés un audio más claro del micrófono del árbitro que el espectador de TV, y es increíble la cantidad de conversaciones de los jugadores irlandeses, no solo del capitán. Creo que estamos excediéndonos con la capitanía y la insistencia para que revisen decisiones. Es incesante”.
Finalmente, fue contundente sobre el caso puntual de Aki: “La decisión que Bundee estaba cuestionando era correcta. Bundee estaba equivocado”.







