El mundo del rugby continúa conmovido por la abrupta retirada de Uini Atonio, y una de las voces más sentidas fue la de Gaël Fickou, compañero suyo en el seleccionado francés, quien no dudó en definirlo como “el mejor pilar que ha tenido Francia”.
Atonio, de 35 años, fue trasladado el martes a una unidad de cuidados intensivos en La Rochelle tras sufrir un evento cardíaco. Según se informó oficialmente, el jugador se encuentra en condición estable. El domingo había abandonado el partido de su club frente a Clermont tras sentir dolores en el pecho, y al día siguiente quedó desafectado de la convocatoria de Francia para el Seis Naciones.
“Era un jugador increíble, con un físico extraordinario y cualidades asombrosas. Sin duda fue el mejor pilar francés que hemos tenido jamás”, expresó Fickou en declaraciones a L’Équipe.
El centro también reveló que ya había notado que algo no estaba bien durante el viaje a Clermont: “Lo conozco y me pareció extraño. No es de los que fingen”.
Más allá del jugador, Fickou puso el acento en la persona: “Es al hombre al que más quiero rendir homenaje. En el equipo, era un tipo genial, siempre sonriente. Tengo muchísimos recuerdos con él”.
Y dejó una frase que resume el sentimiento del plantel francés: “Uini ha dejado huella. Probablemente hubiera preferido un final diferente, pero así es la vida. El rugby no es eterno, pero la amistad sí”.
Nacido en Nueva Zelanda, Uini Atonio disputó 68 tests con Francia, fue parte fundamental del Grand Slam 2022 y fue titular en los cinco partidos del Seis Naciones 2025, torneo que volvió a consagrar a Les Bleus. Durante años fue una referencia indiscutida tanto en La Rochelle como en el seleccionado nacional.
El reconocimiento también llegó desde el otro lado del Canal de la Mancha. Jamie George, hooker y referente de Inglaterra, le envió un mensaje especial: “En nombre de la selección inglesa, quiero enviarle a Uini nuestros mejores deseos tras su retiro. Un gran competidor en la cancha y un gran hombre. Pensamos en él y le deseamos fuerza y buena salud”.
El rugby despide a uno de sus pilares más dominantes. Sus compañeros, en cambio, celebran al amigo que dejó una marca imborrable dentro y fuera de la cancha.








