El representante de Francia, Mathieu Reynal, desmintió los rumores de una ruptura entre potencias del rugby y aseguró que el balance fue positivo.
“Nos vamos satisfechos de haber sido escuchados, atendidos y apoyados en nuestra visión para el bienestar general de nuestro deporte”, expresó en diálogo con RMC Sport.
Reynal también valoró la organización del encuentro y el rol del presidente Brett Robinson, destacando la magnitud de la convocatoria: más de 200 representantes de distintas federaciones.
Según había informado L’Equipe, existía una posible división entre bloques: por un lado Nueva Zelanda y Australia, y por otro Francia y Sudáfrica. Sin embargo, desde el lado francés desactivaron esa versión.
“Fuimos a Londres a defender nuestras posiciones, pero también a escuchar otras opiniones. Todos estamos en la misma línea sobre cómo el deporte puede avanzar”, afirmó.
Uno de los puntos centrales del debate fue el equilibrio entre espectáculo y seguridad.
“Queremos un rugby más dinámico, pero no a expensas de la seguridad de los jugadores ni del juego limpio”, explicó Reynal.
En ese sentido, remarcó un cambio clave en el enfoque de las reglas:
Antes: “premiar el ataque”
Ahora: equilibrio entre seguridad, competencia y continuidad
“Defensa y ataque deben tener las mismas oportunidades de competir por la posesión”, subrayó.
De cara al futuro, desde Francia dejaron en claro que acompañarán los cambios siempre que se respete esa base:
“Cada nueva norma se evaluará bajo esos principios”.









