Italia estuvo a la altura en Dublín, pero terminó cayendo 20-13 frente a Irlanda por la segunda fecha del Seis Naciones. En un partido cerrado y de alta intensidad, La Azzurra sumó un punto bonus defensivo y dejó señales claras de crecimiento competitivo.
Tras el encuentro, el head coach Gonzalo Quesada analizó el rendimiento de su equipo y destacó la evolución respecto a temporadas anteriores: “Hace dos años perdimos 36-0 y no fuimos competitivos. El año pasado lo fuimos en casa y ahora también de visitantes. Estoy orgulloso de lo que hicieron los chicos”.
Italia logró equilibrar la posesión (50%) y dominar tramos importantes en territorio, especialmente a partir del trabajo de sus forwards. “En la conquista y el scrum hicieron un trabajo increíble. Mantuvimos la pelota incluso en nuestras 22 para no darle demasiadas posesiones a Irlanda. Ese esfuerzo defensivo constante es difícil de sostener”, explicó el entrenador argentino.
Uno de los momentos determinantes fue el try anulado a Lynagh por un pase forward previo. Sobre esa acción, Quesada dejó una frase que generará debate: “El año pasado, con un pase similar, se le concedió un try a Inglaterra. Esperamos llegar al punto en el que también nos concedan estos tries a nosotros”.
Más allá de la polémica y de la última jugada que pudo haber terminado en empate tras un kick de Garbisi que no favoreció a Menoncello, el mensaje fue claro: el rendimiento está por encima del resultado. “Este partido es una señal importante. Sabemos lo que queremos hacer y en qué debemos mejorar”, concluyó Quesada.
Italia compitió de igual a igual ante uno de los candidatos del Seis Naciones y volvió a demostrar que ya no es un rival circunstancial, sino un equipo en pleno proceso de consolidación.








