El fullback, que volvió tras tres meses fuera por lesión en el hombro, suma dos titularidades consecutivas y 153 minutos en el torneo. Ante Italia apoyó un try y lidera al equipo en carries (24), además de aportar 180,8 metros ganados y cinco quiebres de tackle.
El backs reconoció que ante Italia el equipo mostró “mucha más intención” que en París, aunque admitió que aún hay aspectos por pulir, sobre todo en disciplina y gestión de los momentos finales. “No fue perfecto, pero fue un gran esfuerzo colectivo”, resumió.
También valoró el crecimiento italiano: “Ya nadie puede considerarlos un rival débil. Le ganaron a Australia, exigieron a Sudáfrica y venían de vencer a Escocia”.
Con solo un punto de diferencia en la tabla y tras la caída inglesa ante Escocia, el choque en Twickenham asoma determinante. Irlanda ganó cuatro de los últimos cinco enfrentamientos, aunque en su última visita cayó por un drop agónico de Marcus Smith.








