Joe Marler nunca fue de morderse la lengua y, esta vez, no fue la excepción. El pilar inglés armó su XV de todos los tiempos del Seis Naciones junto a Danny Care en el podcast Hits Different y dejó frases explosivas, elecciones polémicas y un blanco principal: Johnny Sexton, a quien calificó sin filtros como “basura”.
El ejercicio incluyó jugadores enfrentados o compartidos entre 2009 y 2024, y combinó consenso absoluto en algunos puestos con discusiones calientes en otros, especialmente en la conducción.
El XV elegido por Marler y Care
15. Rob Kearney (Irlanda)
Elegido por su fiabilidad defensiva y palmarés: cuatro Seis Naciones y dos Grand Slams.
14. George North (Gales)
Care se impuso por su capacidad anotadora. Tommy Bowe quedó afuera.
11. Vincent Clerc (Francia)
Elección unánime: uno de los wingers más letales en la historia del torneo.
13. Jonathan Davies (Gales)
Le ganó la pulseada a Gaël Fickou por su impacto en partidos grandes y su trayectoria con los Lions.
12. Manu Tuilagi (Inglaterra)
Sin discusión: potencia, presencia y partidos decisivos.
10. Owen Farrell (Inglaterra)
El puesto más polémico. Care pensó en Sexton, pero Marler lo descartó de plano: “Compañero, era basura”.
Farrell se quedó con la camiseta pese a que Marler también lo criticó, acusando a Care de “amigismo”.
9. Antoine Dupont (Francia)
Pleno acuerdo: “No se puede mirar más allá de Dupont”.
8. Sergio Parisse (Italia)
Su influencia histórica pesó más que su bajo porcentaje de victorias.
7. Justin Tipuric (Gales)
Unanimidad total: “100%”. Elegido por encima de Sam Warburton.
6. Courtney Lawes (Inglaterra)
Físico, liderazgo y dominio defensivo.
5. Maro Itoje (Inglaterra)
Elección directa por impacto y regularidad.
4. Paul O’Connell (Irlanda)
Marler descartó a Alun Wyn Jones con dureza y se inclinó por el histórico capitán irlandés.
3. Adam Jones (Gales)
Referente absoluto del scrum: tres Grand Slams.
2. Richard Hibbard (Gales)
“El tipo derretía gente”, sentenció Marler.
1. Mako Vunipola (Inglaterra)
Elegido por Marler como uno de los mejores compañeros que tuvo.
Entre risas, cruces y frases filosas, el XV dejó una cosa clara: cuando Marler opina, no hay consenso posible… pero sí espectáculo.








