El histórico ex pilar de los All Blacks, Owen Franks, habló por primera vez en profundidad sobre la dura batalla que enfrentó contra el cáncer testicular, una experiencia que definió como “un torbellino” y que le cambió por completo su manera de ver la vida.
Franks, actual entrenador asistente de la selección de Japón, fue diagnosticado poco después de incorporarse al staff de los Brave Blossoms, tras finalizar su carrera como jugador profesional en 2024. El ex forward, que disputó 108 Tests con Nueva Zelanda entre 2009 y 2019 y ganó las Copas del Mundo 2011 y 2015, relató su historia en el podcast What a Lad.
Según contó, fue durante sus primeras semanas en Japón cuando detectó un bulto en uno de sus testículos. En un primer momento, decidió ignorar la señal.
“Hice lo típico: ignorarlo. Me sentía fuerte, entrenaba bien y pensé que no había nada de qué preocuparme”, confesó.
Sin embargo, con el paso de los meses, el problema se agravó y finalmente decidió consultar a un médico, impulsado por su esposa. Los estudios confirmaron el diagnóstico y Franks fue sometido a una cirugía para extirpar el tumor y uno de sus testículos.
“Desde que lo sentí hasta que fui al médico pasaron dos meses y medio. Creció, y ahí supe que no podía seguir ignorándolo”.
Aunque la intervención inicial fue exitosa, el cáncer regresó dos o tres meses después, lo que obligó a iniciar un tratamiento más agresivo.
El ex jugador de Crusaders, Northampton Saints, Hurricanes y Toulouse debió atravesar un tratamiento de quimioterapia durante tres meses, una etapa que describió como reveladora y extremadamente dura.
“Pensé que estaba acostumbrado al dolor, pero esto fue un nivel completamente diferente”, reconoció.
“Aun así, me sentí afortunado. Había personas luchando situaciones mucho más graves”.
Franks destacó el apoyo recibido por el personal médico en Christchurch y por su familia durante todo el proceso.
“Estoy agradecido de haberlo superado y de haber tenido a las personas adecuadas cuidándome”.
Hoy, ya del otro lado de la enfermedad, Franks asegura que la experiencia le dejó una enseñanza profunda.
“Te das cuenta de que no sos tan fuerte como creías, pero también de que sos más capaz de lo que pensabas”, reflexionó.
“Pasar por esto me dio una perspectiva completamente nueva de las cosas”.
El ex All Black también dejó un mensaje claro para quienes atraviesan situaciones similares: “No animo a nadie a ignorar las señales. Si tu cuerpo te está diciendo algo, escúchalo y hacé lo correcto”.
La historia de Owen Franks no solo expone la fragilidad detrás de una carrera legendaria, sino también la fortaleza humana que aparece cuando el rugby deja de ser lo más importante.







