Liam Williams anunció su retiro inmediato del rugby internacional, cerrando una etapa histórica con la camiseta de Gales. A los 34 años, el experimentado back deja el seleccionado tras haber disputado 93 partidos, marcado 21 tries, participado en tres Copas del Mundo y conquistado dos títulos del Seis Naciones, incluido un Grand Slam.
El fullback y wing debutó con el Dragón Rojo en 2012 y se consolidó durante más de una década como una de las grandes figuras del rugby galés. Además, fue parte de los British & Irish Lions en las giras de 2017 y 2021, sumando cinco presencias internacionales con el combinado británico-irlandés.
A nivel de clubes, Williams tuvo una carrera destacada: fue campeón del Pro12 con Scarlets, y levantó la Premiership y la Champions Cup con Saracens. También representó a Cardiff y al conjunto japonés Kubota Spears. Actualmente continúa su carrera profesional en Newcastle Falcons, dentro de la Gallagher Premiership.
Su última aparición internacional se produjo en el debut de Gales ante Francia en el Seis Naciones 2025, luego de haber quedado fuera de las convocatorias de Steve Tandy en la ventana de noviembre y en las listas posteriores del torneo.
El anuncio fue realizado a través de un comunicado publicado en sus redes sociales, donde Williams expresó: “He decidido que ha llegado el momento de decir adiós. Las tres plumas. Mi hogar. Gracias.”
Y añadió: “Me convertí en profesional en 2011 y debuté con Gales en 2012. Durante los 14 años siguientes tuve el privilegio de representar a mi país 93 veces, algo que jamás hubiera imaginado de niño.”
Williams recordó su camino desde sus inicios fuera del rugby profesional hasta llegar a vestir la camiseta roja: “Desde trabajar como andamiero en la acería de Port Talbot hasta ponerme la camiseta de Gales, fue un recorrido basado en el esfuerzo, el sacrificio y el apoyo de muchísima gente.”
El back también destacó el vínculo con la afición y el vestuario: “La hinchada galesa, mis compañeros, los entrenadores, el staff, los vestuarios, las rivalidades que se transformaron en amistades y los países que tuve la suerte de visitar quedarán para siempre conmigo.”
Finalmente, dedicó palabras especiales a su familia: “A mi esposa Sophie y a nuestro hijo Leo, gracias. Me dieron una nueva perspectiva sobre lo que realmente importa. Me voy del rugby internacional sin remordimientos, solo con orgullo y gratitud. Diolch.”








