Los Springboks afrontan una temporada clave en su camino hacia la defensa del título en la Copa del Mundo de Australia 2027. El equipo dirigido por Rassie Erasmus tendrá en 2026 un calendario internacional exigente, con compromisos que podrían marcar el rumbo de su preparación y enviar mensajes claros a sus principales rivales.
Ubicados en el puesto número uno del ranking mundial y con todos los títulos posibles en su poder, los Boks llegan a este nuevo ciclo con confianza y argumentos de sobra. El seleccionado sudafricano pasó de ser un equipo predecible y físicamente dominante en 2018 a convertirse en una potencia expansiva y completa en 2025, bajo la conducción del staff liderado por Erasmus. Sin embargo, el próximo paso exigirá elevar aún más el nivel.
La temporada internacional comenzará en el Nations Championship, donde Sudáfrica se medirá ante una Inglaterra en gran forma en Ellis Park. El equipo de Steve Borthwick ganó todos menos uno de sus partidos en 2025 y es señalado como uno de los principales candidatos a destronar a los Boks en el Mundial 2027.
En los antecedentes recientes, Sudáfrica ha sido ampliamente superior, con cuatro victorias en los últimos cinco enfrentamientos, incluyendo la final de la Copa del Mundo 2019 y la semifinal de Francia 2023. Para Erasmus, este duelo representa una oportunidad ideal para asestar un golpe psicológico de cara al gran objetivo mundialista.
Más adelante aparecerá el clásico eterno ante Nueva Zelanda, rival que volvió a demostrar en 2023 que siempre será una amenaza en las Copas del Mundo, alcanzando la final tras caer en su debut ante Francia y perdiendo luego por un margen mínimo frente a los Boks.
Los All Blacks realizarán una gira histórica por Sudáfrica, la primera desde 1996, en lo que se conoce como la mayor rivalidad del rugby. La serie constará de tres test matches en suelo sudafricano, más un cuarto encuentro en sede neutral, además de partidos a mitad de semana frente a Bulls, Stormers, Lions y Sharks.
La generación sudafricana de 2026 buscará además saldar una cuenta pendiente: la derrota 2-1 sufrida en aquella serie de 1996, cuando el equipo neozelandés fue apodado “los incomparables”, convirtiéndose en el primer —y hasta hoy único— seleccionado de Nueva Zelanda en ganar una serie en Sudáfrica.
Para Scott Robertson y su plantel, la serie también tendrá un fuerte componente personal. Desde su llegada, los All Blacks solo lograron una victoria en cuatro intentos ante los Springboks y perdieron siete de sus últimos diez enfrentamientos frente a los bicampeones del mundo.
Más allá de los resultados puntuales, Erasmus sabe que perder ante Inglaterra o ceder la serie ante Nueva Zelanda no será determinante. Sin embargo, las victorias permitirían a los Springboks llegar a 2027 nuevamente como el equipo número uno del mundo, fortaleciendo su candidatura a defender la corona y alcanzar un histórico tricampeonato mundial, algo nunca antes logrado en la historia del rugby.








