El wing de Francia, Louis Bielle-Biarrey, le quitó importancia a su récord de tries en el Seis Naciones tras la dramática victoria 48-46 ante Inglaterra en el Stade de France, resultado que aseguró el segundo título consecutivo para Les Bleus.
El joven de 22 años alcanzó nueve tries en una misma edición del torneo, un nuevo registro histórico en el certamen, aunque dejó claro que el logro individual pasa a segundo plano frente al éxito colectivo.
“Si hubiera batido este récord pero no hubiéramos ganado, no habría significado nada”, señaló el jugador francés.
El partido en París fue tan caótico como emocionante y se definió en el último minuto con un penal convertido por Thomas Ramos. Francia llegó a los instantes finales con el marcador en contra, pero logró revertir la situación en un cierre dramático ante más de 80 mil espectadores.
Bielle-Biarrey reconoció que el final del encuentro estuvo lejos del plan inicial del equipo.
“Al final ya no era rugby. Fue una locura: recuperábamos la pelota, la perdíamos, pase forward, penal… solo intentábamos avanzar y conseguir una infracción”, explicó.
A pesar de celebrar el campeonato, el wing también fue autocrítico con el rendimiento defensivo del equipo.
“Nuestro ataque nos salva un poco. Tenemos que replantearnos la defensa”, admitió.
Francia terminó el torneo mostrando un poder ofensivo notable, pero también concediendo muchos puntos —incluidos 46 ante Inglaterra en el partido decisivo—, una situación que el equipo deberá corregir de cara a los próximos compromisos internacionales.
Por ahora, el título quedó en manos de Les Bleus y el récord en las de Bielle-Biarrey, protagonista de un torneo que quedará marcado por su explosión anotadora.








