Durante 15 años, el ex centro internacional de Irlanda lideró un ciclo dorado para el club del norte de Londres, que incluyó seis títulos de la Premiership inglesa y tres Copas de Campeones de Europa, consolidando a Saracens como una potencia del rugby continental.
El sucesor será Brendan Venter, quien ya ocupó el cargo en 2009 y fue precisamente quien reclutó a McCall como entrenador jefe. Venter regresará al puesto mientras que McCall, de 58 años, seguirá vinculado al club como asesor técnico y miembro de la junta directiva, rol que hasta ahora desempeñaba el propio Venter.
“Estoy inmensamente orgulloso de lo que hemos logrado en Saracens y agradecido por la oportunidad de haber liderado el programa de rugby durante tanto tiempo”, expresó McCall en declaraciones al sitio oficial del club.
“Siento que es el momento adecuado para hacer un cambio, pero sin dejar de estar profundamente involucrado en el club que tanto me importa”.
McCall llegó a Saracens en 2009 como entrenador jefe, poco después del arribo de Venter, y asumió como director de rugby a mitad de la temporada 2010-11. Ese mismo año condujo al club a su primer título de liga, venciendo a Leicester Tigers en la final disputada en Twickenham.
Tras un segundo campeonato en 2014-15, Saracens alcanzó su punto más alto con dos dobletes históricos (Premiership + Champions Cup):
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2015-16, con triunfos ante Exeter Chiefs (liga) y Racing 92 (Europa, en Lyon).
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2018-19, reafirmando su dominio tanto en Inglaterra como en el plano internacional.
Bajo su conducción, el equipo se estructuró alrededor de una base de internacionales ingleses de élite como Owen Farrell, Maro Itoje, Mako y Billy Vunipola, entre otros.
Crisis, descenso y reconstrucción
El ciclo no estuvo exento de turbulencias. En 2019, Saracens fue sancionado por infringir el límite salarial de la Premiership, recibiendo una quita de 35 puntos y confirmando su descenso al Championship. La crisis derivó también en la renuncia del histórico presidente Nigel Wray.
Pese al fuerte escrutinio, McCall permaneció en el club, lideró el proceso de reconstrucción y consiguió el ascenso inmediato, culminando el regreso a la elite con el sexto título de liga en 2022-23, tras vencer a Sale Sharks en la final de Twickenham.
El cierre de un ciclo
La temporada 2024-25 marcó un quiebre estadístico: por primera vez bajo el mando de McCall, Saracens terminó fuera del top 4 (excluyendo el año del descenso y la campaña en segunda división). El equipo finalizó sexto, misma posición que ocupa actualmente a mitad de la temporada en curso.
El director del club, Dominic Silvester, destacó el impacto del entrenador: “Es imposible exagerar la influencia que Mark ha tenido en Saracens durante tanto tiempo. Seguiremos beneficiándonos de su sabiduría cuando asuma como asesor técnico a partir de la temporada 2026-27”.
Por su parte, Venter subrayó que la continuidad de McCall en el club fue clave para aceptar el regreso al cargo, garantizando una transición ordenada y con fuerte identidad.








