Ambos se enfrentaron el jueves por la noche en el partido inaugural del Seis Naciones 2026 en el Stade de France, donde el conjunto local logró una victoria con punto de bonificación ante Irlanda.
Más allá del resultado final, que reflejó un triunfo amplio para Francia, el encuentro tuvo dos caras. Los Bleus se fueron al descanso con una ventaja de 22 puntos, aunque en el complemento no lograron ampliar la diferencia de inmediato y encajaron 14 tantos antes de sentenciar el marcador en la última jugada.
Por momentos, sin embargo, Francia fue simplemente imparable. La velocidad de su pelota, tanto desde el ruck como en el juego abierto, resultó determinante, y la capacidad de definición de Louis Bielle-Biarrey fue sencillamente deslumbrante.
A pesar de las bajas por lesión, enfermedad y suspensión, el equipo francés sigue perfilándose como el gran candidato al título. Su profundidad de plantel es notable y, según Jones, no se trata de una casualidad sino de una estrategia sostenida en el tiempo.
La profundidad francesa, una decisión estratégica
En el podcast Rugby Unity, Jones explicó: “Si damos un paso atrás y analizamos a Francia, la profundidad de su talento responde a una decisión estratégica de la Federación Francesa. Cuando se les concedió el Mundial 2023, trabajaron junto con los clubes para reducir la cantidad de jugadores extranjeros en el Top 14”.
“Como resultado, en lugar de tener equipos repletos de extranjeros, los jóvenes franceses encontraron oportunidades. Y ahora estamos viendo los frutos de esa política.
“La profundidad es increíble: jugadores grandes, fuertes y atléticos compitiendo entre sí. Si hace 12 meses hablábamos de Damian Penaud como uno de los mejores wings del mundo, hoy ni siquiera entra en el equipo de 23. Eso dice mucho del nivel interno”.
Irlanda, en transición
Mientras Francia exhibe solidez, Irlanda atraviesa un período más complejo. Entre lesiones, suspensiones y un proceso de recambio, el equipo dista de aquel que llegaba como gran favorito al Mundial 2023.
“Creo que Irlanda está pasando por uno de esos momentos difíciles”, analizó Jones. “Andy Farrell ya vivió lo mejor con este grupo, pero ahora tiene problemas de lesiones y cierta falta de profundidad”.
Uno de los focos de debate está en la posición de apertura. Farrell apostó por el joven Prendergast (22 años) en lugar del más experimentado Jack Crowley. Si bien mostró destellos ofensivos, también cometió errores en momentos clave y dejó dudas en defensa: completó 13 tackles, pero falló siete, más del doble que el francés con peores números en ese rubro.
Jones, sin embargo, pidió paciencia. “Tiene mucho rugby por delante. Jalibert, por ejemplo, tiene seis o siete años más de experiencia y también fue criticado en sus inicios por ser inconsistente. Estos procesos llevan tiempo”.
Irlanda buscará recuperarse el 14 de febrero, cuando reciba a Italia con la necesidad de encaminar su campaña en el torneo.








