Matthieu Jalibert volvió a escena con la camiseta de Francia y lo hizo a lo grande. En el triunfo ante Irlanda por el Seis Naciones, el apertura mostró su mejor versión: apoyó un try, asistió a Théo Attissogbe y manejó con criterio el ataque francés junto a Antoine Dupont.
El conductor de Bordeaux-Bègles, campeón europeo en 2025 y finalista del Top 14, atraviesa un nuevo capítulo en su relación con el seleccionado tras un período turbulento que incluso lo llevó a alejarse durante la ventana internacional de otoño 2024.
“Disfrutamos mucho este partido y, personalmente, estoy muy contento. Intenté jugar mi juego, no dejarme llevar demasiado por lo que pudiera pasar a mi alrededor”, explicó Jalibert.
Su último partido antes de este regreso había sido en el Seis Naciones 2025, en la ajustada derrota ante Inglaterra en Twickenham. Aquella tarde dejó buenas sensaciones en ataque, pero sufrió en defensa. Francia ganaba cuando él salió del campo, antes del golpe final inglés en los minutos decisivos.
“Después de algunos partidos con Francia, cuando entré, me arrepentí un poco porque me sentí fuera de mí mismo. Eso es exactamente lo que quería: darlo todo, aunque no fuera perfecto, disfrutar y marcharme con la cabeza bien alta”.
La relación con Galthié
En diálogo con el programa Super Moscato Show (RMC), el apertura fue claro respecto a su vínculo con el head coach Fabien Galthié.
“Nunca sentí que hubiera una ruptura con Fabien. Ambos somos lo suficientemente maduros como para ser sinceros”.
Jalibert reconoció que necesitaba un tiempo fuera del entorno del seleccionado: “Me sentía mal y necesitaba contárselo. Le expliqué cómo me sentía y decidimos que lo mejor era irme a casa, despejar la mente y pensar en algo más que el rugby y la selección francesa”.
Según el back, ese período fue clave: “Fue un momento crucial para ambos. Aumentó la confianza mutua y empezamos con buen pie”.
Pese a que su rendimiento con Francia había sido irregular en comparación con su nivel en Bordeaux-Bègles, nunca dudó de su continuidad internacional: “No, nunca pensé que mi etapa con la selección hubiera terminado. Me dio las herramientas necesarias para rendir al máximo. Me hizo cuestionarme y trabajar en mis debilidades”.
El próximo desafío será Gales, donde deberá ratificar que este renacer no es solo un destello, sino el inicio de una nueva etapa con Les Bleus.
rugbyrama.fr







