Antoine Dupont vuelve a ponerse la camiseta de Francia con serenidad, ambición y liderazgo. Tras un año de ausencia en el seleccionado, el capitán francés se prepara para el inicio del Seis Naciones frente a Irlanda, rival exigente y escenario cargado de recuerdos por la lesión sufrida en 2025.
“Me siento bien, con mucha ilusión por empezar este torneo”, aseguró el medio scrum, descartando cualquier aprensión por volver al plano internacional. Sobre aquel partido ante Irlanda que marcó su última aparición, fue claro: “Fue un accidente, podría haber pasado en cualquier encuentro. No afectó en absoluto a mi preparación”.
Dupont reconoció la dificultad del estreno ante el Trébol, al que definió como un equipo “con mucha experiencia y un sistema muy sólido”, y remarcó la importancia de comenzar el torneo con una victoria, especialmente jugando en casa. “Si queremos tener ambición, ganar mañana es casi obligatorio”, explicó.
Consultado sobre el rol de Francia como uno de los grandes candidatos, el capitán relativizó las expectativas externas: “Las predicciones rara vez se cumplen. Aprendimos a centrarnos en nosotros mismos y en dar el máximo nivel en cada partido”.
Uno de los pasajes más destacados fue su respaldo a Mathieu Jalibert, habitual foco de críticas en el puesto de apertura. “Hoy Matthieu tiene la confianza de todos: compañeros, staff y prensa. Sabemos de su calidad y esperamos que mantenga el gran nivel que mostró desde el inicio de la temporada”, afirmó Dupont, despejando dudas sobre el respaldo interno al conductor del juego francés.
Con un grupo que se muestra relajado pero concentrado, y pese a algunas ausencias importantes, Dupont destacó el crecimiento de los jóvenes y el buen clima del plantel: “Es un privilegio estar acá y asumir este rol. Mañana será el momento de concentrarnos plenamente”.
Francia inicia así su camino en el Seis Naciones con confianza, ambición y un liderazgo que vuelve a marcar el pulso del equipo.








