El rugby inglés vuelve a quedar en el centro de la polémica tras la sanción impuesta a Nathan Jibulu. El hooker de Sale Sharks recibió una suspensión de seis semanas por morder a Will Hobson, su excompañero en Harlequins, durante un partido de la Premiership.
El incidente y la sanción
El hecho ocurrió a los 69 minutos de la victoria de Sale por 26-17 sobre Harlequins en el Twickenham Stoop, en un encuentro que marcaba el regreso de Jibulu ante su antiguo club.
A pesar de que no hubo sanción en cancha ni imágenes concluyentes del momento, Hobson denunció la acción ante el árbitro Luc Ramos. En el audio del partido, se escucha al juez admitir la dificultad de revisar la jugada en medio del desarrollo del juego.
El panel disciplinario independiente determinó finalmente la sanción, reduciendo a la mitad el castigo mínimo de 12 semanas por este tipo de infracción. La rebaja se aplicó tras considerar la admisión de culpabilidad, el arrepentimiento inmediato, la juventud del jugador y su historial disciplinario limpio.
Problemas para Sale en la Champions Cup
La sanción llega en un momento sensible para Sale Sharks, que afrontará los cuartos de final de la Champions Cup frente a Leinster con serias complicaciones en la primera línea.
A la baja de Jibulu se suma la lesión de Luke Cowan-Dickie, quien sufrió una fractura en el brazo. De esta manera, el equipo queda con escasas opciones en el puesto de hooker, dependiendo principalmente de Ethan Caine.
Además, el equipo dirigido por Alex Sanderson tampoco cuenta con piezas clave como Tom Curry, Ben Curry y Bevan Rodd, todos fuera por lesión.
Un tropiezo en pleno crecimiento
Más allá del episodio, en Sale mantienen la confianza en el potencial de Jibulu. Con apenas 23 años, es considerado parte de la nueva generación de hookers ingleses que buscan consolidarse a nivel internacional.
El propio Sanderson respaldó al jugador, destacando su ética de trabajo y su evolución en el juego, y aseguró que este episodio será solo un obstáculo menor en una carrera que proyecta como exitosa.
La sanción, sin embargo, podría afectar sus chances de ser convocado para los compromisos internacionales de Inglaterra en el próximo calendario, donde enfrentará a Sudáfrica, Fiji y Argentina.
The Telegraph






