A los 32 años, el ex All Black vuelve al rugby del Pacífico tras cuatro temporadas en Francia y Japón, y lo hace con un contrato de dos años en Moana Pasifika, impulsado por tres objetivos tan claros como profundos: representar a Tonga, inspirar a los jóvenes Pasifika y llevar a Moana a lo más alto del Super Rugby.
El gran objetivo: vestir la camiseta de Tonga
Hijo de padres tonganos, nacido en Palmerston North, Laumape no duda cuando se le pregunta por un posible cambio de lealtad internacional.
“Es la razón por la que sigo jugando. Es el gran objetivo que quiero alcanzar”, afirmó.
“Esa es la motivación gigantesca para levantarme cada día y ponerme la camiseta roja algún día”.
Su etapa en los All Blacks, que incluyó 15 tests entre 2017 y 2020, quedó atrás. Tras debutar en la exigente serie ante los British & Irish Lions, quedó fuera del Mundial 2019 y no volvió a ser una prioridad en el seleccionado neozelandés.
El período de espera para cambiar de selección no le permitió llegar al Mundial 2023, pero ya es elegible para Tonga y apunta ahora a la Copa del Mundo 2027 en Australia, siempre que las lesiones lo respeten.
Moana Pasifika, identidad y ambición
Antes llega el desafío inmediato: Moana Pasifika.
El equipo dirigido por Tana Umaga quedó a un paso de clasificar a los playoffs en 2025 y mostró señales claras de crecimiento, con victorias históricas ante Crusaders y Blues, impulsado por actuaciones memorables de Ardie Savea.
Aunque Savea no estará esta temporada, Umaga confía en la experiencia y competitividad de Laumape para liderar a un plantel renovado.
“Todavía tiene la chispa. Es un competidor, y eso es lo que necesitamos”, destacó el entrenador.
“No viene pensando que ya está hecho, viene a competir”.
Un líder dentro y fuera de la cancha
De vuelta en Nueva Zelanda junto a su familia, Laumape también volcó su energía en el desarrollo juvenil. En su regreso a Manawatū, lanzó la Academia de Rugby Ngani Laumape, enfocada en fitness, nutrición y mentalidad profesional.
“Cuando crecí, no tuve a nadie que me guiara en lo que significaba ser un jugador profesional”, explicó.
“Quiero que los chicos sepan que es posible, pero que no es fácil. Es un estilo de vida”.
Paradójicamente, ese nuevo enfoque también lo potenció a él.
“Probablemente este sea el momento en el que me he sentido más en forma en años”, confesó.
Una misión que va más allá del rugby
Lejos de la nostalgia, Laumape mira hacia adelante. Su mensaje es claro: Moana Pasifika no está para participar, está para competir.
“Si no pienso así, estoy en el equipo equivocado.
No estamos aquí para hacer números, estamos aquí para difundir una nueva ola de talentos”.
Y concluye con la esencia del proyecto: “También se trata de inspirar a los jóvenes Pasifika a perseguir sus sueños y usar la camiseta de Moana Pasifika algún día”.
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