La acción ocurrió a los 51 minutos, cuando Louis Lynagh apoyó en el ingoal tras una jugada iniciada por Tommaso Menoncello. En primera instancia, la árbitra Hollie Davidson sancionó try, pero luego, tras la intervención del TMO Ian Tempest, la decisión fue revertida por un supuesto pase forward previo.
La crítica de Owens
Owens, una de las voces más autorizadas en materia arbitral, consideró que la decisión fue incorrecta y apuntó tanto al TMO como al cambio de criterio en campo.
“Me hubiera gustado que Hollie se mantuviera firme en su decisión. No era algo claro y obvio como para revertirlo”, explicó.
Para el galés, la jugada no cumplía con el estándar necesario para modificar la sanción original, por lo que el try debía mantenerse.
La explicación técnica
El ex referee también profundizó en el aspecto reglamentario que generó la controversia. Según explicó, los pases no deben juzgarse únicamente por la trayectoria del balón respecto a las líneas del campo.
La clave está en la acción del pasador:
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Si el balón sale de las manos hacia atrás o en línea, el pase es legal
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La inercia y velocidad del jugador pueden hacer que la pelota avance en el aire
En este caso, Owens sostuvo que Menoncello no impulsó el balón hacia adelante con las manos, por lo que la acción debía considerarse válida.
Impacto en el resultado
La jugada resultó determinante en el desarrollo del encuentro. Con el marcador igualado 10-10, Italia perdió la chance de ponerse en ventaja.
Poco después, Irlanda respondió con un try de Robert Baloucoune y terminó llevándose la victoria por 20-13.
Un debate que sigue abierto
Más allá de la jugada puntual, el episodio vuelve a poner en discusión el rol del TMO en el rugby actual. Para Owens, este tipo de intervenciones deben ser claras y concluyentes, algo que —según su mirada— no ocurrió en esta ocasión.
Una polémica que alimenta el debate sobre el equilibrio entre la tecnología y la autoridad del árbitro en cancha.







