El actual entrenador de ataque de los Springboks, Tony Brown, confirmó que Scott “Razor” Robertson se contactó con él hace algunos meses para ofrecerle un lugar en el staff de los All Blacks, en lo que fue una de las últimas gestiones del técnico antes de ser despedido por New Zealand Rugby.
En diálogo con Newstalk ZB, Brown calificó la salida de Robertson como “extraña” y aseguró que, de no haber estado comprometido contractualmente con Sudáfrica hasta 2027, habría aceptado sin dudar la propuesta.
“100%. Lo habría hecho. Hace dos años también, y en el futuro definitivamente es algo que quiero hacer. El tiempo no funcionó”, explicó el ex apertura de los All Blacks.
Brown aclaró que su vínculo con los Springboks es por cuatro años y que siempre tuvo la intención de respetarlo, lo que le impidió avanzar tanto con Robertson como con Jamie Joseph, quien también fue candidato al cargo de head coach neozelandés.
El entrenador neozelandés reconoció además que el proceso de selección de NZR se centró en la pulseada entre Robertson y Joseph, y que su cercanía con este último pudo haber sido un factor determinante.
“Jamie armó su equipo y yo fui parte de él. New Zealand Rugby se decantó por Scott, que seguramente se merecía el puesto por su éxito con Crusaders”, señaló.
Brown también fue crítico con la forma en que la Unión de Rugby de Nueva Zelanda manejó la salida de Robertson, remarcando el delicado momento institucional que atraviesa el organismo, actualmente sin entrenador jefe, sin CEO definitivo y con varias áreas clave en transición.
“El liderazgo empieza desde arriba. No parecían estar jugando tan mal. Quitar al entrenador ahora los deja en una situación muy complicada de cara a 2026”, advirtió.
Mientras tanto, Robertson fue visto en Christchurch el día que se confirmó su despido y rechazó solicitudes de entrevista con un escueto mensaje:
“Estoy seguro de que entiendes mi posición”, acompañado de un emoji con la boca cerrada con cierre.
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