Ntlabakanye, de 26 años y jugador de Lions, recibió dos cargos por el uso de sustancias prohibidas tras dar positivo por dehidroepiandrosterona (DHEA) en julio de 2025 y anastrozol en agosto. La audiencia, inicialmente prevista para diciembre, fue postergada hasta finales de marzo de 2026 para permitir una mejor preparación tanto de su defensa como del Instituto Sudafricano para un Deporte Libre de Drogas.
En diálogo con Rapport, Erasmus expresó su preocupación por el jugador, aunque evitó emitir un juicio definitivo: “Estoy nervioso por él. No creo que haya hecho nada malo intencionalmente… solo esperamos que la historia correcta salga con el resultado correcto”.
Según trascendió, el tratamiento que derivó en los resultados positivos habría sido indicado por un médico tras una consulta con un endocrinólogo por una condición subyacente, lo que podría ser considerado como atenuante en el proceso.
Mientras se espera la audiencia, Ntlabakanye no fue suspendido provisionalmente —ya que las sustancias detectadas no implican suspensión automática según el reglamento de SAIDS— y continúa disponible para competir. De hecho, fue titular recientemente con Lions en el clásico ante Bulls por el United Rugby Championship y también fue convocado por Erasmus para el test frente a los Barbarians dirigidos por Felipe Contepomi.
Una situación que sigue en desarrollo y que mantiene en vilo al entorno del rugby sudafricano.









