El ex apertura, hoy integrante del staff de Andy Farrell, fue durante años el indiscutido número 10 de Irlanda tras ganarle el puesto a Ronan O’Gara. Sin embargo, esa fuerte dependencia terminó siendo un problema, especialmente en la derrota de cuartos de final del Mundial 2015 ante Argentina national rugby union team, cuando una lesión condicionó al equipo.
En 2019, bajo la conducción de Joe Schmidt, Irlanda volvió a quedarse en cuartos tras caer frente a New Zealand national rugby union team, mientras que en 2023 tampoco logró romper la barrera de esa instancia.
Construir profundidad, la prioridad
Sexton reconoce que una de las principales críticas históricas fue la falta de recambio en puestos clave, especialmente en la apertura.
De cara al presente, el debate entre Sam Prendergast y Jack Crowley por la camiseta 10 ha dominado la escena en el Six Nations Championship, pero el ex capitán insiste en que el enfoque es más amplio.
“Es importante que no solo esos dos, sino también Ciaran Frawley y Harry Byrne, sigan desarrollándose y consigan tiempo de juego”, explicó.
Según Sexton, el staff busca exponer a los aperturas a diferentes contextos: presión, estadios exigentes y rivales de peso. La idea es clara: generar variantes reales antes del Mundial 2027.
“Ahora lo estamos haciendo diferente”
El entrenador asistente fue contundente: “Todas las críticas sobre los ciclos anteriores eran que confiábamos demasiado en un solo jugador en algunas posiciones. Ahora lo estamos haciendo de otra manera”.
Sexton también remarcó que el proceso incluye análisis compartido tras cada partido, donde jugadores y entrenadores revisan decisiones, aciertos y errores para acelerar el crecimiento.
Irlanda apunta a llegar a Australia con más opciones, más experiencia acumulada y menos dependencia individual.
El desafío será convertir esa evolución estructural en resultados cuando vuelva a sonar el himno en una Copa del Mundo.








