El director ejecutivo de World Rugby, Alan Gilpin, reconoció que el calendario actual del rugby internacional está generando un problema de bienestar en jugadores de élite, particularmente en los Springboks, debido a la exigencia física y la extensión de la temporada.
El cambio estructural que implicó la salida de las franquicias sudafricanas del Super Rugby para integrarse al United Rugby Championship provocó que muchos internacionales sudafricanos pasen a competir bajo el calendario del hemisferio norte, sin abandonar sus compromisos con el seleccionado en el Rugby Championship.
Esta superposición genera temporadas que pueden extenderse hasta 11 meses, una carga que, según Gilpin, “no es sostenible al nivel actual del deporte”.
Si bien figuras como Malcolm Marx, Pieter-Steph du Toit y Cheslin Kolbe —actualmente en Japón— quedan parcialmente al margen de esta dinámica, la situación es más compleja para quienes se desempeñan en Europa o Sudáfrica.
Un calendario global que sigue sin alinearse
Uno de los grandes debates gira en torno a la posibilidad de alinear las ventanas internacionales. Entre las propuestas, se ha mencionado trasladar el Rugby Championship para disputarlo en simultáneo con el Six Nations Championship (febrero-marzo), aunque la resistencia de New Zealand Rugby frena cualquier avance concreto.
“Es un reto porque existen diferentes condiciones y modelos económicos en cada región”, explicó Gilpin, quien remarcó que modificar una parte del calendario implica concesiones en otras áreas.
Aun así, desde el organismo rector destacan que existe un consenso creciente:
* El bienestar del jugador debe ser la prioridad
* Los aficionados demandan un calendario más coherente y coordinado
Las modificaciones estructurales no serán inmediatas. Según explicó Gilpin, los contratos comerciales y televisivos vigentes dificultan cualquier ajuste en el corto plazo, por lo que los cambios más profundos recién podrían implementarse a partir de 2028.
El objetivo intermedio es alcanzar acuerdos hacia 2026 que permitan proyectar una reforma ordenada del calendario global.
En ese camino, World Rugby destaca avances como la creación del nuevo Nations Championship, que comenzará en julio y busca darle mayor estructura a las ventanas internacionales, así como el desarrollo del calendario femenino con la serie WXV.
“El calendario global sigue siendo uno de los grandes enigmas del rugby”, reconoció Gilpin, aunque aseguró que existe un compromiso real para encontrar soluciones.








Lo que hay que hacer es
1. Reducir el Top 14 a 12 equipos
2. Mantener la Premiership en 10 equipos
3. Reducir el URC a 12 equipos
Recién ahí podés alinear un un poco las competiciones